domingo, 27 de diciembre de 2015

La dura vida de los marineros: Hombres y Porno

¿Qué les pasa a los hombres con el porno x x x? Porque sí, porno miramos todos, hombres y mujeres, pero por alguna razón, y no solamente porque los hombres son más abiertos a la hora de admitir que lo consumen, da la sensación de que los que ven porno son principalmente hombres.

Y es así, y así lo reflejan el tipo de contenidos disponibles y cualquier estudio que se haga sobre el tema. En general son relativamente pocas las mujeres que también se excitan viendo videos pornos gratis de sexo explícito, si bien según sus propios gustos, de modo que el porno es más bien territorio masculino... con ellas como las reinas de las historias que los excitan.

Así que... ¿por qué gusta tanto a los hombres como para que demos por sentado que todos o casi todos lo consumen e incluso hagamos bromas y chascarrillos al respecto?


Dejando a un lado la estigmatización del porno, que es injusta, puesto que no hay nada malo en tener esta afición mientras no se convierta en una adicción, negativa sea a lo que sea, la verdad es que los hombres se interesan por el sexo antes que las mujeres, a pesar de que en teoría se desarrollan físicamente más tarde y es un interés basado en estereotipos legitimados y perpetuados por los medios de comunicación... a los que se añade el porno descubierto de forma clandestina, que mete en las mentes de todos los miembros del sexo masculino unos nuevos estereotipos, ahora ya con cuerpos desnudos y actos explícitos sobre los que antes solo se tenía una vaga idea.

Pues bien, ¿qué es lo grande en el porno? Pues por ejemplo, especialmente en nuestros días, la facilidad con la que se puede acceder a él, incluso sin pagar ni un céntimo. Ahora es buscar un momento de soledad deseada, meterse en internet y sin buscar demasiado empezar a ver tetas, coños y sexo a tutiplén.

Es una satisfacción que carece del contacto físico con la otra persona que encontramos en una relación de dos, pero también es verdad que las relaciones dan muchísimo más trabajo y tienen más complicaciones.

En el plano emocional, el porno y los videos caseros excitan, o excita aún más si uno ya se había sentado ante el ordenador con ganas de “tema”, y ofrece historias manidas, irreales y tópicas a más no poder, de acuerdo, pero con las que es fácil empatizar a pesar de todo esto... porque el usuario está más que dispuesto a ello: a los protagonistas de las peliculas porno todo les sale bien, les pasan cosas que ni en los sueños más locos de cualquier hombre, viven situaciones con las que fantasea todo el mundo y al tocarse mientras ven estas cosas los espectadores se meten en la piel de los afortunados, aunque sea durante unos minutos.

Y todo esto con mujeres que según los cánones instalados en nuestra sociedad tienen los cuerpos más atractivos que se pueden tener y hacen las cosas más subidas de tono que uno se podría imaginar. La pregunta es, pues, ¿por qué el porno no debería gustar a los hombres?