Refugiados e inmigrantes en la UE

El Consejo Europeo por los Refugiados y los Exiliados (ECRE en sus siglas en inglés), denuncia que la externalización de la migración es ‘poner fin al derecho al asilo a la UE’. Así lo advierte en una entrevista con la ACN Catherine Woollard, secretaria general de la plataforma, coincidiendo con el Día Mundial del Refugiado. ‘Estamos disgustados por el hecho que la Comisión Europea esté capitulando el que denominamos la agenda de externalització, que es un intento de poner fin al derecho al asilo a la UE y externalizar responsabilidades en otras regiones’, asegura la secretaria de ECRE, plataforma que agrupa que más de 90 ONGs que trabajan en el ámbito del asilo.

Según Woollard, la voluntad del ejecutivo de salir adelante con el acuerdo UE-Turquía ‘simboliza’ este ‘cambio de planteamiento’. Además, lamenta que ‘muchos estados miembros’ cierren sus fronteras y trabajen ‘con terceros países porque acepten refugiados antes de asumir su parte de responsabilidad’. Todo ello, el día siguiente que se haya filtrado que el Consejo Europeo presidido por Donald Tusk quiere crear campos de refugiados fuera de la UE y que los 28 pretenden frenar la llegada de inmigrantes con ‘plataformas de desembarco regional’, según el borrador de las conclusiones de la cumbre de la semana próxima en Bruselas, donde la agenda migratoria tendrá un papel clave.

Historias dramáticas para visibilizar el problema

La tragedia que despertó la Unión Europea ahora hace casi cinco años con el hundimiento y la muerte de 368 inmigrantes cerca de la isla italiana de Lampedusa marcó el inicio de aquello que muchos han denominado ‘la crisis de los refugiados’. Woollard, pero, no considera que los últimos cinco años haya habido a la Unión Europea una ‘crisis de refugiados’, sino ‘una crisis política europea’. ‘Incluso con la crecida de llegadas el 2015, el número era tal que Europa lo podía y lo habría tenido que gestionar’, defiende.

Del fracaso de las cuotas a una reforma ‘improbable’

Desde el acuerdo UE-Turquía por los refugiados pasando por el fracasado sistema de cuotas por reubicar solicitantes de asilo desde Grecia e Italia -que los estados europeos han incomplert en más del 70%- la respuesta europea a la crisis migratoria está lejos de encontrar su camino. Mientras que algunos países, como Alemania al extremo, han reubicat 10.825 refugiados provenientes de Grecia e Italia desde el 2015, otros, como el Hungría de Orban se han negado a acoger ninguno. La amenaza para el proyecto europeo de gobiernos xenófobos no viene sólo de Budapest. Países como Italia o Austria tienen, en los respectivos gobiernos, ministros del Interior de extrema derecha.

En este sentido, Woollard se muestra crítica con la Comisión dirigida por Jean Claude Juncker, puesto que considera que está ‘demasiado dispuesta’ a apoyar a la agenda de determinados estados miembros que ‘quieren impedir el acceso al asilo en Europa’. ‘La gente tiene derecho a atravesar la frontera para buscar protección’, reivindica, señalando su creciente preocupación por el aumento de las detenciones de refugiados en países como Hungría. ‘Es claramente contrario al derecho europeo e internacional’, sentencia. Según ella, en Europa hay ‘una desconsideración flagrante del derecho de la UE y el derecho internacional sobre refugiados y derechos humanos’ y destaca como una ‘preocupación máxima’ las llamadas ‘devoluciones en caliente’.