En el marco de la Reunión de los Estados miembros del Comité de Pesca dependiente de la FAO, que se lleva acabo en la ciudad de Roma, el subsecretario de Pesca y Acuicultura de la Nación, Norbeto Yauhar expuso la situación pesquera argentina.
En su discurso, Yauhar hizo referencia a los avances significativos que la República Argentina ha realizado en el curso de estos dos últimos años, en referencia a la implementación del Código de Conducta para la Pesca Responsable, los planes de acción conexos y la estrategia en relación con la información y control para el manejo de nuestras pesquerías.
“Para la República Argentina, el Código de Conducta se ha convertido en fundamento y guía para la formulación de políticas de ordenación pesquera”, sostuvo el subsecretario.
El funcionario mencionó que la crisis de las pesquerías de merluza hubbsi y calamar en la década del '90, obligó a las autoridades argentinas a tomar, en el marco del Código de Conducta, severas medidas restrictivas a la actividad pesquera. Destacó que ya han comenzado a percibirse mejoras en estos recursos aunque se deberán incrementar las medidas de control.
Para fundamentar estas mejoras, el responsable de la cartera pesquera señaló que los desembarques correspondientes al período 2007 y 2008 han alcanzado las 920.000 toneladas en cada año, un 6% por encima de los volúmenes promedio correspondientes al período 2000-2005. Y que más del 50% de los desembarques del bienio 2007-2008 correspondieron a las dos especies que habían atravesado por períodos críticos que llevaron a algunos a hablar de colapso de esas pesquerías. En 2008, se desembarcó de cada una de ellas más de 250.000 toneladas.
“Estos desembarques, y en particular los de merluza, se han realizado bajo crecientes medidas de monitoreo, control y vigilancia de la pesca y como parte de un programa de recuperación de la biomasa de adultos reproductores de la especie”, aseguró Yauhar.
El funcionario detalló las medidas concretas que se han adoptado promoviendo la actividad en el mar de los buques de investigación y del programa de observadores a bordo de la flota comercial; la obligatoriedad de utilización del sistema de monitoreo satelital para la totalidad de la flota pesquera comercial; el otorgamiento de cuotas de captura por buque, la reducción de la captura máxima permisible y la limitación del esfuerzo pesquero a través de paradas obligatorias en puerto y la reducción de permisos de pesca. “Por más de una década existe una zona de prohibición de carácter permanente para la pesca por arrastre de fondo, que en la actualidad tiene una extensión de 180.000 kilómetros cuadrados”, sostuvo el subsecretario.
En relación con los avances sobre la ordenación de las principales pesquerías, Yauhar destacó que cinco especies se encuentran ya cuotificadas, otras siete cuentan con planes o medidas para su manejo y nueve tienen asignadas capturas máximas permisibles para poblaciones específicas.
A pesar de que el tema de la crisis mundial no se encuentra incorporado en la Agenda de la reunión, la delegación argentina sostuvo la necesidad de expresar que deberían considerarse -si es oportuno plantear en este momento- esquemas de control de entrada a los mercados, en particular cuando son establecidos unilateralmente por los países demandantes. Ante este escenario, Yauhar afirmó: “Estos esquemas, inevitablemente, implican un gran esfuerzo de adaptación administrativa y financiera para los países en desarrollo. Entendemos, que deberíamos reflexionar sobre la oportunidad de adoptar estas medidas, en las actuales circunstancias”.
Sostuvo además que los subsidios y los aranceles a la pesca castigan a los productos más elaborados. “Es conocida la fuerte condena de nuestro país a los subsidios a la pesca y el planteo de la necesidad de fuertes restricciones a los mismos”, y agregó que “todos estos aspectos, en el contexto de crisis mundial, hacen que la incertidumbre gane los intercambios comerciales, haciendo peligrar no sólo el desarrollo sino la propia existencia de la actividad pesquera en muchos países, con el consecuente impacto en el empleo y la generación de divisas”.
El titular del área pesquera informó que la Argentina aprobó el Plan Nacional para prevenir, desalentar y eliminar la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, y el Plan Nacional para la conservación y utilización sustentable de las poblaciones de tiburones en el Mar Argentino.
Agregó también que se está trabajando en la redacción del Plan Nacional para reducir las capturas incidentales de aves marinas, habiéndose programado su aprobación para el año en curso, aunque ya se han implementado las medidas de conservación, adoptando la metodología utilizada en el ámbito de la CCAMLR para su aplicación en la Zona Económica Exclusiva Argentina, que ya está vigente.
Al finalizar su exposición, Yauhar puso énfasis en algunas de las iniciativas que integran los lineamientos estratégicos de su gestión, entre las que figuran el compromiso de incrementar la investigación de los recursos y ecosistemas marinos, particularmente los asociados con los fondos de la extensa plataforma continental; desarrollar un programa de modernización del sistema general de información pesquera nacional; implementar un régimen de inspección, control, vigilancia y seguimiento de las actividades pesqueras completamente modernizado a lo largo de toda la cadena productiva; y la puesta en funcionamiento de cámaras digitales a bordo de los buques pesqueros como forma de control objetivo.
Finalmente explicó que la certificación de las pesquerías será un proceso gradual, que se encarará en principio para algunos recursos, a través de acreditadoras internacionales, hasta llegar a una certificación de buenas prácticas para todas las pesquerías argentinas.
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