Por Nelson Saldivia
El chubutense exhibe ejecutividad en la toma de decisiones. Ya fijó plazos para aplicar definitivamente el artículo 27 de la Ley Federal de Pesca. Anunció nuevos sistemas de controles sobre las flotas. Promete premios y castigos a las empresas, y terminar con nichos de corrupción en el sector. Apunta hacia pesquería sustentable.
– ¿Qué diagnóstico puede hacer sobre la realidad del sector pesquero nacional y cuáles serán sus prioridades para atender en el corto plazo?
– Las prioridades las hemos establecido en cuatro ejes básicos que nos hemos planteados, pensando en la economía pesquera vamos a trabajar en los próximos meses para armar una pesquería sustentable, sino no vamos a poder colocar nuestros productos en el mercado europeo o en el americano porque se van a comenzar a exigir certificaciones de pesquerías sustentables y estos productos tendrán un valor agregado importante más allá de la calidad especifica de cada uno.
Otro de los grandes temas, es la cuotificación de la merluza hubbsi que lo teníamos pendiente de la ley, y ya lo hemos empezado a trabajar con los equipos técnicos, y esperamos en los próximos 180 días tener definido el tema.
Además, otro eje es la fiscalización, y para eso vamos a trabajar con el INVAP, en los primeros días de diciembre haremos una visita formal para observar cómo van a funcionar las cámaras de vigilancia a bordo y ver el desarrollo de este sistema elaborado por el organismo de Río Negro. Es un sistema que lo vamos a ir trasladando a las distintas flotas que tiene la República Argentina.
Será también un eje fundamental a aplicar, la utilización del resto de los recursos pesqueros. Tenemos un margen importante para pescar, por caso la merluza de cola, merluza negra y otras alternativas. Además le vamos a dar nuestra impronta a un trabajo que se va a hacer con lo que es el descarte de la pesca, el by catch, es decir la pesca acompañante donde vamos a fijar nuevos parámetros para ser tenidos en cuenta por las distintas flotas, tanto congeladores, fresqueros, costeros y artesanales.
Estos son los grandes temas, y esperamos en marzo ya estar probando el sistema de cámaras a bordo de los buques.
Y por el otro lado, una vez que completemos el circuito habrá que ir puliendo otros, por ejemplo la utilización de dispositivos de selectividad como el DEJUPA que hoy no son usados por las empresas. Vamos a tener que empezar a buscar alternativas porque las empresas se están negando a utilizarlos y los gremios entienden que no es una herramienta segura para la pesquería.
Ya instruí al personal del INIDEP para que elabore un proyecto alternativo, que se junten con las empresas privadas y comiencen a diseñar herramientas en forma consensuada.
– Su designación ha despertado expectativa por su vocación dialoguista y ejecutividad en la toma de decisiones.
– Bueno, esto se logra con estas acciones concretas y se va ha ir dando la posibilidad de cambiar las políticas de fondo que llevaba adelante mi antecesor, vamos a tener una actitud abierta a todos los sectores, ya he venido teniendo reuniones con algunos gremios.
Me he reunido con el Consejo Federal Pesquero y hay respaldo para poner en marcha nuevos sistemas de control muy rápidamente, así que estamos en presencia de una necesidad de arreglar esta situación, porque todos hemos tomado conciencia de la gravedad del problema que tiene la pesquería.
Vuelvo a reiterar, hoy el mundo reclama certificación de productos sustentables, y hay que trabajar en ese sentido. Nuestro objetivo central es tener, dentro de 2 ó 3 años, una política pesquera importante.
– La aplicación definitiva de la cuotificación de la merluza hubbsi y previsibilidad de la CMP para el año próximo, son demandas que tienen las empresas para planificar sus negocios.
– Los valores que se están manejando hoy, en cuanto a la Captura Máxima Permisible, serán similares a las del año que viene, porque la merluza está sufriendo una situación de colapso importante, eso es algo que ya nadie puede negar, sabemos que es una situación real y no ficticia.
Entonces, el manejo debe ser responsable, y en este marco para el 2009 se van a volver a repetir capturas como las de este año. Desde esta Subsecretaría se ha tomado la decisión, y desde el Consejo Federal Pesquero también, de transparentar cuál es la realidad de la pesca argentina. La deuda pendiente es la necesidad que tenemos todos de que se esclarezca lo que pasa en la pesca, después habrá que seguir con las medidas de protección del recurso, seguir con las vedas móviles, tratar de tener bajos descartes, y ver como evolucionan las economías de las empresas. Porque creo que hoy más que un problema de cupo las empresas están atravesando problemas financieros.
– La actividad pesquera ha sido siempre sospechada de corrupción, especialmente por controles endebles. Hay descartes masivos y se de-sembarca más de lo que se dice. ¿Cómo se cambia ese sistema?
– Hay que empezar a desmitificar muchas cosas que la gente cree que ocurre día a día y no sucede. ¿Cómo? Indudablemente con una fuerte política de monitoreo arriba de los barcos donde el capitán va a tener un papel protagónico en los reportes de lo que sucede a bordo, creo que estas son medidas esenciales para controlar la pesca. Apretar determinados botones y poder ver lo que está ocurriendo arriba de determinado barco mientras transita en aguas nacionales y se ve el trato que se le está dando al recurso, será un paso muy importante en los controles. Pero esto deberá ir acompañado de incentivos, con premios y castigos concretos y de esa forma la gente va a comenzar a entender que estamos en el rumbo correcto.
– ¿Qué se hará sobre el trabajo en negro que tiene la pesca en Mar del Plata?
– El caso de Mar del Plata es distinto, tienen una pesca variada y otras alternativas, pero se deben hacer correcciones de fondo. Y, trabajar mucho con el gobierno de la provincia de Buenos Aires porque hay muchas plantas irregulares, incluso algunas en el garaje de casas que hacen fasón para las grandes empresas y no tienen ningún tipo de control; hay que terminar definitivamente con eso. Vamos a trabajar decididamente en ordenar esa situación.
Por otro lado, hay que decir que muchas empresas tienen abultadas deudas por multas impagas por 40 millones de pesos, y eso vamos a tener que analizarlo con el Ministerio de Economía y no se sino también con la AFIP, porque pretendemos que se haga un blanqueo de todo el personal que está trabajando en esas empresas.
Estos son interrogantes que voy dejando abiertos porque me parece que son los temas que tenemos que desarrollar en lo que va a ser todo el 2009, y espero poder llevarlos adelante para ordenar la pesquería, y no hablo sólo de dar cupos, sino de cuidar desde la zona de desove, la de cría, la de esfuerzo pesquero restringido, al tiempo de dar impulso a la investigación y desarrollo de economías pesqueras. Creo que ha llegado el momento de empezar a tener una visión más amplia de política pesquera nacional.
– ¿El INIDEP seguirá intervenido? Las consecuencias del conflicto gremial ha impedido que se realicen campañas claves para conocer la salud de los recursos del caladero.
– En principio hay que destrabar los conflictos gremiales, quienes me conocen saben que soy una persona que tiene diálogo y dispuesto a consensuar soluciones a temas laborales, sentarnos en una mesa y discutirlo. Creo que Oscar Lascano –interventor del INIDEP– es un excelente cuadro para llevar adelante este proceso y la SAGPyA y la Subsecretaría de Pesca están trabajando en función de eso y ya se van a ir conociendo alternativas para encontrar una solución a esto.
Después habrá que resolver cosas que han venido pasando dentro del organismo y que han tomado estado público a través de distintos medios televisivos, se va hacer un fuerte hincapié en los nuevos controles que vamos a tener tanto con veedores arriba de los barcos, como inspecciones en los puertos al momento de las descargas y creo que de esa forma vamos a estar enderezando un problema de fondo.
– ¿Cómo se trabajará con la flota potera que este año debió adelantar la finalización de la zafra y para 2009 sus perspectivas son muy complejas?
– Hay determinadas variables que no manejamos como país, y por eso vamos a convocar al sector para ver qué hacemos con el calamar, con los niveles salariales y los costos actuales. Hay un contexto de mercado internacional complicado, y si a eso sumamos que hay países como China que tienen flotas importantes y subvencionan esos productos, nos coloca en una situación muy difícil. Entonces, creo que habrá que replantearse la situación y buscar alternativas de procesamiento de productos. Debemos ayudar al sector con medidas correctivas y de acompañamiento en esta crisis financiera.
Cuando uno habla con gente relacionada al mercado ve que determinados productos pesqueros que se estaban sacando, por ejemplo con packaging de 300 gramos ahora hay que producirlos con envases más simples, lo que va a permitir es una gran movilidad de la masa de pescado al ser más barato, y eso permitirá que todas las flotas trabajen.
El mercado es así, hay variables cambiantes que deben ser tenidas en cuenta. Le he pedido a los técnicos de la Subsecretaría de Pesca y a los profesionales del INIDEP que hasta ahora venían trabajando por separado, pero desde ahora lo harán en forma conjunta, que empecemos a desarrollar cuáles son las alternativas que se van a plantear en los mercados en los próximos años para anticiparnos a esos cambios que vienen.
– El manejo precautorio permitió una recuperación del langostino. Sustentabilidad biológica de los recursos y maximización de la renta social han sido ejes de la política pesquera de Chubut ¿Ese modelo se lo puede trasladar a la Nación?
– No tengo dudas que esas son metas que tenemos que aplicar en el resto del país. La sustentabilidad es el sello necesario y obligatorio que deberá tener la pesquería argentina sino va a ser muy complejo mantener los mercados abiertos, y para eso estamos dispuestos aplicar una fuerte política de vedas móviles, intensificar los controles, trabajar con los barcos del INIDEP en la investigación. En la primera semana de diciembre estaremos en Mar del Plata con las cámaras empresarias, se necesita un compromiso de todas las partes, sino va a ser imposible seguir manejando un caladero en las condiciones que se ha venido haciendo en los últimos años.
Y la rentabilidad social debe ser maximizada, con premios y castigos. Es muy grave pensar que hay gente trabajando en plantas procesando pescado y no se le están haciendo los aportes, y en esto hay responsabilidades compartidas. Los empresarios deben empezar a tomar conciencia y el Estado actuar en esos casos. Creo que ha llegado el momento y tenemos que empezar a hacer el esfuerzo de poner estos temas sobre la mesa.
– ¿Planea revisar la continuidad de las licencias de pesca irregulares existentes?
– Voy a encarar un proceso de ordenamiento y para ello estoy en el armado de un equipo jurídico importante dentro de la Subsecretaría, he sumado colaboradores, entre ellos el doctor Raúl Calatayud que se desempeñó hasta ahora como director General de Pesca de Chubut y suplente por la provincia en el Consejo Federal Pesquero. Vamos a empezar a analizar la historia de cada uno y cuando hagamos la distribución de la cuotificación creo que allí cada uno quedará en evidencia sobre su situación.
– ¿Comenzó una amplia ronda de contactos con empresarios y gremios en todo el país?
– Los días 3 y 4 vamos a estar en Mar del Plata con el Consejo Federal Pesquero, nos reuniremos con autoridades del gobierno provincia, por otro lado con las cámaras empresarias, y los distintos gremios. Después seguiremos con la misma metodología en otras ciudades. Abordar los temas en cada lugar del país, va a ser uno de los sellos característicos que tendrá mi gestión que pienso llevar adelante.
– ¿Introducirá cambios en el equipo que dejó Nieto?
– Se mantiene, por ahora, la estructura actual de funcionarios y directores de la Subsecretaría. Sólo habrá la incorporación de algunos colaboradores, experimentados en el tema pesquero. No me gusta hacer grandes cambios sino que la gente siga trabajando con las pautas que uno les marque como accionar político del día a día. A diferencia, tal vez, de Gerardo que le daba mucho más tiempo a aspectos técnicos y formales, ahora hay que darle una impronta más política, que creo necesaria en estos momentos de crisis.
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