(C. Rivadavia) El reclamo de un mayor compromiso de la provincia y el municipio encubre la necesidad de contar con una mejor infraestructura en un puerto que no logra despegar.
Tres directivos de la Cámara de Empresas Prestadoras de Servicios del Puerto de Comodoro Rivadavia trazaron un análisis sobre la situación actual de la terminal marítima y la necesidad de lo que definieron como “un apoyo político firme”, sobre todo por parte del gobierno provincial, para empezar a revertir lo que hoy aparece como un complejo panorama. De 24 empresas, sólo alrededor de 7 hoy están en actividad. El resto, dicen, ha migrado hacia otros ámbitos laborales. Luis Pereyra, presidente, junto a Eudaldo Rivas Feijoó y Claudio Crescenci relataron a P&P su visión de por qué el puerto comodorense ha perdido protagonismo en la pesca y tampoco consigue posicionarse como una oferta para otros servicios a la actividad marítima en general.
– ¿Cómo describirían la situación del puerto de Comodoro Rivadavia hasta abril de 2008?
Pereyra – Por desgracia nuestra actividad se ha visto disminuida; no puedo precisar exactamente el porcentaje en que bajó, pero es muy alto con respecto a hace 2 ó 3 años, cuando empezó esta decadencia. Nuestro puerto hoy figura en los mapas, pero es nada más que eso.
– ¿Cuál fue el punto de quiebre?
P – Empezó en aquella época en que tuvimos el puerto cerrado por piqueteros. Antes de eso teníamos un puerto considerado limpio, cosa difícil de lograr, teníamos una buena actividad, habíamos logrado mezclar la pesca con la actividad comercial y algo de petróleo, con barcos que traían insumos. Pero luego vino el piquete, fueron casi 6 meses con el puerto tomado y no podíamos ingresar. Fue durante el paro de los fileteros o trabajadores de planta, que en su mayoría eran extranjeros trabajando en las plantas y fueron los que provocaron el piquete, con una gran influencia gremial y política que los apoyaba.
– ¿Después de ese conflicto no hubo recuperación?
P – Así es, el fuerte diario del puerto siempre fue la pesca. Hoy lo que se pesca es muy poco porque los precios han bajado muchísimo a nivel mundial, entonces básicamente no hay actividad.
– ¿Cuántas empresas integran la Cámara y cuántas podría decir que mantienen sus pies en el puerto?
P – El número está en 24 empresas, si mal no recuerdo, pero hoy trabajando habrá 7 u 8, el resto se ha dedicado a buscar otros horizontes, digamos que los soldadores se fueron al petróleo, en fin, a querer salvarse, como todo el mundo.
Cupos por región
– ¿Feijoó, sigue planeando usted la necesidad de grandes obras?
Feijoó –Yo creo que acá hay un gran problema político, nacional y provincial. Comodoro hasta ahora se defendió con la pesca fresquera, aunque la idea mía es que sea más “comercial”, pero para eso hace falta mejorar la infraestructura. La pesca fresquera prácticamente ha desaparecido. Después de la cuotificación, que yo hace más de 10 años dije que cuando cuotificaran a los barcos, la pesca en la Patagonia desa-parecería… y así fue.
– ¿Por los cupos para merluza?
F – Exactamente. Resulta que al Consejo Federal Pesquero lo integran las provincias de Buenos Aires, Río Negro, Santa Cruz, Chubut y Tierra del Fuego, 4 a 1, pero hoy quien manda en la pesca es Mar del Plata. Uno puede más que 5, porque el subsecretario de Pesca es también patagónico.
– ¿En qué resultados se traduce el posicionamiento fuerte de Mar del Plata por sobre el resto de las provincias?
F – En los indicadores de pesca, se ve que la gente del sur que tiene que defender lo nuestro y no lo defiende, supongo que son manejos políticos, porque si no…
– ¿Usted dice que a empresas del sur le dan menos cupo que a Mar del Plata?
F – No, es un problema técnico. El sur no tiene barcos y los que pescan son de Mar del Plata, si le dan una cuota y reparten a barcos a éste le conviene pescar allá, porque hay más variedad.
– ¿Cuál sería la solución?
F – El cupo tendría que ser regional y que cada zona tenga un cupo: si no lo alcanza a pescar, que vengan los barcos de Buenos Aires o de donde sea a pescarlo, pero habría que dar la prioridad a la zona. Entonces, ¿qué pasa con un barco que tiene 200 toneladas de cupo acá en Comodoro? Las pesca en un mes o dos, ¿luego qué hace? No hay otro recurso, porque tenemos centolla, langostino y merluza, tres productos y en Mar del Plata la variedad es muy grande. Tienen mangrú, la corvina, lenguado, pescadilla, infinidad de recursos que si terminan el cupo de la merluza, se siguen defendiendo con el variado costero.
– ¿Pereyra, usted comparte este criterio?
P – Sí y debería ser controlado por región. No me parece lógico que pesqueros salgan de Mar del Plata, pesquen en nuestras costas y vuelvan a allá a descargar; es parecido a lo que ocurre con el petróleo, la minería, etc., es otro ámbito en el que se regala el recurso sin control directo sobre él, se llevan la materia prima y no regresa casi nada de ese valor.
– En cuanto al langostino ¿qué alternativas hay?
F – El langostino se está explotando en la región, pero no es el que da trabajo masivo y contundente, eso lo da la merluza y, en menor medida, el calamar. El langostino se procesa a bordo, entonces en planta es poco y nada lo que se puede hacer y no da trabajo en tierra. Si algunas empresas encuentran en esto una opción cuando no hay merluza, es más la excepción que la regla. Lo que nos salva es la merluza.
– ¿Esto no es renunciar a un recurso que podría ser una alternativa productiva importante?
F – La característica del langostino es que debe ser explotado inmediatamente, en cambio la merluza aguanta 4 ó 5 días, mientras que en ese tiempo el langostino pierde la mitad de su valor y de un cajón de 15 kilos a lo mejor se aprovechan sólo 5. Si se procesa a bordo, de inmediato, se aprovecha todo y es una lógica contra la cual no podemos ir. Con la merluza, insisto, hay que respetar la captura máxima permisible, pero hay que dividirla por regiones, entonces sí tendríamos trabajo sostenido.
Obras y mantenimiento
– ¿Qué alternativas se podrían buscar para el puerto?
P – Surge a mi entender de un pensamiento político. En Comodoro Rivadavia hace muchísimo tiempo que no se invierte un peso en lo que es infraestructura directa del puerto, como defensas, mantenimiento de fondo, la prolongación de los muelles que tanto se habló y de lo que no se hizo nada, con un proyecto que debe estar fondeado en algún escritorio.
Lo único que se está haciendo en este momento es la playa de contenedores que estaba firmado de bastantes meses atrás, pero una hermosa playa de contenedores y nos preguntamos, ¿Quién va a venir si el barco no puede amarrar por falta de defensas que lo protejan?
– Una vieja discusión del puerto dice que no entran barcos porque falta infraestructura, pero a eso se retruca que tampoco se hacen las obras si no vienen los barcos, como preguntar si está primero el huevo o la gallina.
P – Sí, jugamos con eso y es una discusión que no llega a nada. La realidad es que lo que tenemos se está deteriorando día a día y eso hace que la gente no quiera venir. El otro día, durante el temporal, había hasta 7 barcos amarrados a una vita y lo único que había entre barco y muelle eran cubiertas. Nuestro puerto es eso, un muestrario de cubiertas.
Mayor presencia en las decisiones
– ¿Si vienen los poteros, pueden ser una opción productiva?
F – Podrían ser una salida, porque necesitan mucha mano de obra y mantenimiento. Ese es otro problema, porque en el puerto tenemos un astillero que no está operando y nos perjudica terriblemente, entonces tienen que buscar otras alternativas. Acá se cayó un barco y desde la empresa fabricante le bajaron la calificación. Sería bueno rehabilitarlo, porque hay inversores interesados, tanto nacionales como extranjeros, incluso empresarios chinos. Por ahora sólo tenemos una dársena que ha sido ocupada por este astillero que no funciona, con la falta que hacen los espacios en un puerto.
P – También hay una grúa de 400 toneladas, magnífica, en calidad de préstamo, pero no se le está haciendo mantenimiento. Es un elemento magnífico, pero absolutamente inoperable y abandonado, estando a cargo de la administración del puerto.
F – Hay una desidia generalizada.
– ¿A qué niveles gubernamentales atribuyen la desidia?
F – Es provincial, porque lo maneja provincia.
P – El administrador es puesto por autoridades provinciales, sin consulta alguna, entonces en el momento en que esa persona está puesta por la provincia responde a órdenes del gobierno, pero no a lo que requiere Comodoro.
– ¿Ustedes mantienen el reclamo de autonomía del consejo portuario?
P – De acuerdo al estatuto del puerto, éste debería regirse por un administrador y un consejo de administración que sea vinculante, como un poder ejecutivo y otro legislativo. Este consejo debe formarse por los actores que intervienen en el puerto, como ocurre en Madryn y en otros lugares. Hoy tenemos más de 6 meses sin que el consejo haya sido consultado para nada.
Crescenci – No hubo una reunión con la cámara de prestadores, le dijimos al administrador que nosotros “pateamos” para el lado del puerto, cuando quiera puede llamarnos para dar nuestra opinión.
– ¿Ustedes tienen aspiraciones políticas?
P – No, absolutamente ninguna, ni como cámara ni individuamente. No buscamos ningún puesto ni trascendencia, lo único que pretendemos es que nuestro puerto siga viviendo para que nosotros también trabajemos y beneficiar a Comodoro, que es nuestro lugar de actividad cotidiana y donde vivimos.
C – Los años pasan y las gestiones van para atrás.
F – Al actual administrador le puedo reconocer la mejor intención y puede que sea competente como administrador, pero de puerto no sabe nada y no llama a quien sabe, se maneja en un círculo cerrado.
P – Feijoó o yo tenemos 40 años de experiencia. ¿Eso no vale? Para eso está el consejo asesor.
– ¿Qué se necesita en este puerto?
C – Inversiones, porque ni siquiera se terminó el puerto original y hoy lo que se proyecta es parte del proyecto anterior; y lo que se construyó no tiene mantenimiento. El muelle pesquero hoy está operativo en un 30 ó 40%, el resto de las defensas se hacen con gomas de camiones.
– Usted presta servicio a embarcaciones vinculadas al petróleo y combustible, acá se habla de un puerto para operaciones off shore, ¿es viable eso en ese contexto?
C – Faltarían inversiones bien dirigidas, planificadas y proyectadas, que se consulte a los actores que están usando los servicios, no falta mucho más que eso.
P – Ocurre que durante 60 años no tuvimos nada y de golpe dijeron “vamos a invertir en Comodoro”, pero se hizo todo con gente de afuera, entonces la orientación de los muelles no es la adecuada, el aprovechamiento del espacio es lo opuesto a lo que debería porque ¿en qué puerto se permite que haya empresas pesqueras instaladas en las zonas de operaciones?
C – Se tapó un espacio para un astillero que era vital, hoy en Caleta Paula están haciendo inversiones para lograr ese mismo espacio, pero nosotros lo teníamos y lo tapamos.
P – Como decía Claudio, si van a hacer inversiones, que se consulte, porque hasta están haciendo un edificio de Aduanas y de la AFIP adentro del puerto.
F – Yo no me opongo tanto a eso, porque el edificio estará en la entrada y el puerto trabaja con la Aduana. Pero sí cuestiono que haya empresas pegadas a los muelles. Por otro lado, si no hacen la escollera norte, de abrigo, no tenemos puerto.
– ¿Cuál sería una reflexión final?
C – Queremos participar, podemos opinar y aportar a la discusión de soluciones.
P – Necesitamos un apoyo político y el compromiso de la provincia y la ciudad para que esto funcione; venimos reclamando hace mucho tiempo y la prueba de que no lo tenemos está a la vista, con una administración que no tiene consejo asesor, una promesa de la Municipalidad de participación que nunca se cumplió. Necesitamos compromiso político para que esto funcione.
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