Entrevista: Nelson Saldivia
Foto: Horacio Segovia
– ¿Qué balance hace de esta experiencia de pasar de la cuestión técnica a la función pública?
– La considero altamente positiva, con mucho trabajo realizado y un largo camino por recorrer. Hay muchas horas puestas en la tarea, muchos kilómetros realizados a Buenos Aires, Santa Cruz y el interior de la provincia. Hay una etapa de aprendizaje, pero la fuerte vocación de trabajar en una de las actividades pilares de la economía de la provincia.
– ¿Cuáles son los ejes de la política pesquera provincial, y qué objetivos pretende lograr esta gestión?
– Entendemos que la expansión ha llegado a su techo en cuanto al número de empresas, no alentamos la instalación de nuevas empresas pesqueras en la provincia. El recurso tiene una limitación y no habrá nuevos permisos, salvo casos muy especiales; la evolución del sector pretendemos que se base no en la cantidad, sino en el procesamiento y el incremento del valor a los productos. Apuntamos a que se sume calidad a la materia prima y no en la cantidad escasamente elaborada. Se pretende que Chubut pase a ser una provincia exportadora de productos de alto valor agregado y de una excelente cotización en los mercados del mundo.
En esto, Alpesca es un ejemplo que lidera los ranking nacionales, lidera los valores alcanzados de sus productos y en el aprovechamiento al máximo de cada tonelada de merluza que extrae. Hay muchas empresas que ya han iniciado ese camino, y pretendemos que todas se encarrillen en esa vía. Ya hay varias que trabajan sobre esta visión.
– Durante muchos años en materia pesquera el marco jurídico se trabajó sobre la coyuntura, por ejemplo la Ley de Emergencia Ocupacional; en la actualidad hay 50 leyes vigentes para el sector; a nivel nacional hay una Ley Federal de Pesca, pero desde 1999 se rige por un Decreto de Necesidad y Urgencia. ¿La seguridad jurídica es la materia pendiente?
– Indudablemente que sí. Por instrucciones del Gobernador empezamos el año pasado a recolectar las opiniones de los sectores productivos, los gremios, centros de investigación, universidad, pero no hemos tenido y debo reconocerlo, tiempo material para elaborar y procesar esas sugerencias. Hemos iniciado un proceso de compatibilizar toda esa información y darle forma a la futura ley de pesca. El objetivo es que haya un marco regulatorio claro para la actividad, y no se superponga legislación.
– ¿Cuál es el eje sobresaliente y distintivo que tendrá esa ley?
– Uno de los ejes es que las empresas se comiencen a transformar y a generar productos de alta calidad. Se debe entender este concepto que pretende consolidar el gobierno de la provincia en cuanto a sumar valor agregado. Quienes estén situados en esta visión obtendrán permisos de pesca con mayor duración. Aquella empresa que no lo tenga como objetivo empresario, o este muy lejos de ese esquema, va a tener el permiso provisorio y precario de un año como existe ahora. A futuro habrá permisos de 1, 2 y 4 años, sujetos a presentaciones de inversiones y comprobaciones por parte del Estado para corroborar que hay aumento del valor agregado, esa será la condición.
Más que seguridad jurídica, esta ley aportará previsibilidad; este concepto incluye el aspecto social, no solo el empresario. Una actividad previsible debe ser para el productor, para el trabajador y para el Estado que es dueño del recurso. Quien tenga un permiso a cuatro años tiene otra estabilidad, tanto económica como social, se puede planificar. Desde el gobierno pretendemos que no se vuelvan a repetir los enfrentamientos entre trabajadores y empresas como en 2005, y queremos una solución que dé previsibilidad con este marco jurídico.
– La merluza hubbsi ha demostrado un recupero este año, pero Chubut sigue sin lograr las 110 mil toneladas anuales de cupo que necesita.
– Esa es la situación ideal y continuamos con el reclamo desde el Consejo Federal Pesquero, esperamos que el cupo se incremente, sabemos que puede ser de muy escasa medida. Pero la solución es la cuotificación, ya ha habido varios ensayos. El representante de Chubut en el Consejo Federal ha llevado muy buenas propuestas y están en estudio. Sería interesante que la cuotificacion se aplique pronto, para resolver la distribución del recurso.
– Chubut debe enfrentar cuando se reparten los cupos, por un lado el fuerte lobby que ejercen desde Buenos Aires, y observar como se distribuye cupo a empresas que tienen permisos de dudosa legalidad.
– Sí, esto es cierto, pero no quiero avanzar sobre ese tema. Nosotros debemos pelear para que nuestras empresas tengan la merluza necesaria. Chubut tiene un proyecto pesquero serio y pretendemos desarrollar a futuro un esquema creíble y sustentable en el tiempo. No pedimos ni más ni menos de lo que necesitamos, y sabemos que la merluza es uno de los pilares productivos de las empresas. No claudicaremos en el reclamo del cupo de merluza que Chubut necesita.
– ¿A qué adjudica el recupero del langostino este año, cuyas buenas capturas no han hecho notar la falta de cupo de merluza?
– Voy a apostar a que ha sido por el esfuerzo de las dos provincias en los manejos precautorios, tanto de las cámaras empresarias que han sabido, no sin pocas presiones en un año complicado desde el punto de vista social, sostener a sus barcos amarrados a puerto, porque el recurso no daba para que se pescara, excepto pequeños lapsos de tiempo. La flota de Chubut ha estado más de ocho meses sin pescar.
– En el nuevo Convenio del Golfo, la balanza queda desequilibrada en desmedro de Chubut, pero es mejor que no tenerlo.
– El Convenio le brinda un marco beneficioso al recurso de manera integral. Si bien la Comisión Técnica no se reúne con la asiduidad que nos gustaría. Y en esto de la balanza se tuvo en cuenta una relación de captura histórica y fue tomado como base para determinar que cantidad de barcos había de un lado y otro. La cuestión biológica ayudó al éxito de esta temporada, pero también adjudicó una parte muy importante al plan de manejo que tienen Chubut y Santa Cruz, lo que permitió un recupero de la especie, y por consiguiente en la economía de las empresas. Todos los puertos están trabajando muy bien; el de Comodoro por ejemplo se ha dado el lujo de rechazar buques pesqueros porque no tenía lugar, mientras el año pasado no tuvo actividad.
– El presidente del Consejo Federal Pesquero cree que debiera haber un plan único de manejo del langostino. ¿Esto es posible lograrlo?
– Las provincias debemos tener una fuerte incidencia en el plan de manejo porque hemos demostrado que podemos manejar el recurso de manera sustentable y sostenible en el tiempo. Santa Cruz tiene desde hace más de 20 años vedas fijas y otras móviles. Chubut tiene vedas móviles y ahora se implementaron zonas de veda fijas, inamovibles para preservar los procesos reproductivos. Y habilitamos por primera vez una zona para tangoneros en el Golfo San Jorge. De hecho hay un trabajo conjunto en el manejo, pero cada provincia tiene su potestad sobre su jurisdicción.
– El camalar observó un recupero importante que incluso llevó a la caída del precio internacional por la sobre oferta. ¿El illex permite mantener actividad a las plantas cuando otras especies bajan en capturas?
– Para Chubut representa el tercer componente de esta canasta de recursos pesqueros. Su valor no es tan interesante como la merluza, y mucho menos que el langostino, pero tiene esta característica que permite complementar el año pesquero. Este año al igual que el langostino tuvo capturas excepcionales, y nuestras empresas tienen un respiro. Varias empresas de acá tienen buques poteros, pero los permisos los da la Nación, y es un recurso importante para las plantas.
– ¿La anchoita aparece como una especie alternativa a las tradicionales?
– No ha tenido el interés y la demanda que hubiéramos querido como especie alternativa. Pero no arriamos la bandera, por el contrario, hay un nicho de potencial recepción de nuestra anchoita patagónica en España. Estamos organizando una reunión en el mes de septiembre de la Comisión de Seguimiento y Asesoramiento del Plan de Pesca Experimental de Anchoíta (SAPPEA), será en Chubut, y existe la posibilidad de hacer un muestreo productivo de la especie. Necesitamos saber qué pasa todo el año, no tenemos información de base. El plan busca información biológica y queremos agregarle la proyección productiva, tomando el ejemplo de Mar del Plata. Chubut está en condiciones de elaborar productos de calidad para exportación. No es competir con ellos, hay mercado suficiente para todos.
– ¿Hubo interesados en el proyecto experimental de centolla en el Golfo San Jorge?
– Llevamos adelante un proyecto provincial para ver como era el recurso, buscamos una embarcación privada dedicada a la pesca de centolla con nasas, con el objetivo de lograr productos de alta calidad. Hay algunas propuestas que estamos estudiando, un buque sería transformado en cangrejero con bodega inundada para traer el producto vivo a puerto. Si hay propuestas de inversión de este tipo, es porque hay mercado para este producto que tiene un alto valor comercial.
– La Secretaría de Pesca va a ordenar la parada biológica para la Flota Amarilla como lo sugirió la mesa de manejo de la Zona de Esfuerzo Restringido.
– Estamos trabajando en eso, solo resta definir la forma de implementación. Sería de 30 días y surgió como recomendación de esa Comisión de Manejo. Con la flota amarilla tratamos de armonizar la forma en que se pesca en esa zona, tuvimos un llamado desde Nación para que trabajemos sobre el lugar porque allí hay recursos muy valiosos, y hay sectores de cría y desove. Sucede que hubo un incremento de la flota y se debe poner un techo al numero de barcos, hay que fijar cantidad de kilos por cajón de pescado, minimizar el números de días por relevos, y la cantidad de salidas por día porque había momentos cuando hasta había dos salidas por día, se debían dar situaciones extraordinarias pero esto llegó a suceder.
– En cuanto a la flota artesanal de Rawson, ¿se desechó el cambio de las artes de pesca como solicitan?
– El tema de incorporar artes de pesca de arrastre, el Ministro Coordinador lo descartó de plano, para que no haya una flota amarilla paralela, porque también se pretendía un aumento de la eslora, y de potencia de motores. En ese sentido, no comparto para nada el aumento de eslora y potencia. La ley fija 9,90 de eslora para la flota artesanal y eso no cambiará. Esta flota debe tener su propia zona de pesca, la que no será la misma que la flota amarilla.
– Usted dijo que la quita del permiso a SM&S debía ser ejemplificadora. ¿Quien no tenga su correlato con la renta social irá por ese camino?
– Esa es una política de este gobierno. Tampoco es tan sencillo quitar un permiso de pesca, son cosas que uno aprende estando adentro. Es un objetivo de política pesquera que las empresas tengan su compromiso con la renta social. Los recursos naturales deber ser aprovechados en forma sustentable, y así lo deben entender las empresas.
– El permiso que se le va a dar a Kaleu Kaleu, no es el que tenía SM&S. Entonces, el que pertenecía a SM&S se lo darán a otra empresa?
– Al generarse una ley para el permiso de SM&S, no se puede transferir, entonces cae el permiso, no se incrementa el esfuerzo. Además hay otros permisos que no se están usando, porque algunas empresas están haciendo uso de amparos, entonces el esfuerzo no está siendo utilizado a su máxima expresión. Una ley quita el permiso a SM&S y otra ley se lo da a Kaleu Kaleu.
– Pero no es el mismo permiso, para Kaleu es congelador tangonero.
– Claro, lo que se está evaluando la posibilidad de entregar el permiso merlucero fresquero a otra empresa. Hay varios candidatos, si bien hay algunos más interesados que otros, no puedo hacer públicas estas intenciones, pero se evaluará que se hace con el permiso de merluza.
– ¿Esta decisión que llevar la Secretaría de Pesca al Ministerio de Producción qué objetivo persigue? ¿Es un retroceso en la jerarquía que logró Pesca?
– Lo veo como un paso positivo, no es un retroceso. No seremos una Subsecretaría, sino que seguirá siendo la Secretaría de Pesca pero dependiente del Ministerio de la Producción y con autonomía administrativa. El sector pesquero es el segundo pilar productivo de la provincia y entiendo que es positiva la interacción con Producción, que permite trabajar explorando nuevos mercados. Si bien las grandes empresas ya tienen insertados sus productos, hay otros medianos y pequeños productores que necesitan este respaldo.
Apoyamos ejes estratégicos como: el corredor bioceánico en la comarca Senguer-San Jorge, la pesca artesanal en la comarca Valdés, la acuicultura en esas dos comarcas. La política de esquema de comarcas hace que las áreas de gobierno trabajen interrelacionadas y de ahí esta medida.
– ¿Qué rol le asigna al Foro de Consejos Municipales Pesqueros?
– La función de cada uno de los Consejos Municipales Pesqueros es asesorar convenientemente al intendente. Tengo buen contacto y relación con los consejos, pero de ahí a la pretensión que las opiniones sean vinculantes, es un tema que hay que trabajarlo mucho. Esto no significa darles la espalda, pero cada uno en su tarea.
– Al área de control y fiscalización se le ha dado preponderancia en su gestión.
– Aún no funciona a pleno como quisiéramos, pero estamos sumando equipamiento, reparando instalaciones, incorporando más inspectores. Estamos en un proceso de fortalecer esa área, el control debe ser central en la pesca. Falta mucho por hacer, es un trabajo que demanda muchos recursos, y a ello nos abocamos.
– ¿En el Golfo San José se incrementará el número de permisionarios de pesca artesanal por buceo. Es aconsejable biológicamente?
– Hemos decidido mantener el número de permisos en 20. Debo dar respuesta a la demanda social, pero atender los aspectos biológicos, sino es un suicidio a corto plazo. Es muy sencillo dar permisos de pesca en tiempos de bonanza, y muy difícil dar marcha atrás en las épocas malas. Prefiero adecuar el control de los 20 que están, estamos pensando en la figura del permisionario asociado para que sea más de uno el beneficiario de un solo permiso y que eso no signifique mas esfuerzo. Este año se agrega el problema de la marea roja, hay una anomalía que no se registra en veinte años que es la permanencia de altos niveles de marea roja en algunas zonas del San José, no bajaron en todo el año, algo inusual. Y hay que ser extremadamente cuidadoso con este problema.
– Su opinión sobre las empresas pesqueras con inversiones en Argentina y que simultáneamente compraron permisos de pesca al gobierno usurpador de Malvinas, reconociéndoles autoridad a los kelpers.
– Los representantes de Chubut fijaron una clara postura en el Consejo Federal Pesquero y la comparto plenamente, de pedirles una declaración jurada a las empresas que tengan permisos nacionales para que digan si tienen otros permisos no declarados. Es un camino que está lanzado y habrá que pensar en el tiempo que se da a estas empresas de tomar la decisión de optar. No hay otra posibilidad, es un proceso que se ha iniciado, habrá legislación nacional que lo respalde y en consecuencia Chubut va a acompañar esta política.
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