(Puerto Deseado) Quizás por haber vivido más de 15 años en la ciudad, la subsecretaria de Pesca de la provincia de Santa Cruz, Liliana Scioli es una mujer carismática que goza de la simpatía de prácticamente todos los sectores, inclusive mantiene un trato cordial con casi todos lo vecinos, incluidos todos los actores de la pesca, por lo que no resulta difícil abordarla, lo complicado es sostener una entrevista en profundidad sin que un marinero o algún observador enterado de su presencia en la ciudad la reclame. Motivo por el cual se había convenido esta entrevista desde el primer día de su llegada a Puerto Deseado para inaugurar el curso de manipulación de alimentos, y pese a que ya había hablado con varios medios locales, prefirió que el encuentro se diera en un marco más distendido, citando a nuestra corresponsal para días más tarde en la confitería de un conocido hotel desde cuyo amplio ventanal se podía ver un gigante buque porta contenedores en plena operatoria de descarga.
– Su presencia en Puerto Deseado tiene que ver con este curso de manipulación de alimentos con orientación a la conservería, cuénteme un poco como nace la idea de capacitar para hacer conservas de pescado.
– En realidad tiene su historia: en el 2002 me convoca la Red de Mujeres Latinoamericanas para la Pesca de la FAO para hacer un diagnóstico del sector, pensaban que iban a encontrar en Santa Cruz mujeres artesanas que trabajaban para una pesca artesanal como las pulperas de San Antonio o las que colaboran con los hombres en la pesca artesanal tejiendo redes o haciendo conservas, pero cuando yo les digo que en Santa Cruz no tenemos este tipo de pesca desarrollada, sí la pesca industrial, me dicen que igual sería interesante hacer una experiencia y tomar una localidad testigo para ver cómo viven y cuáles son los aspectos socio económicos de estas mujeres que trabajan en las plantas pesqueras, y entonces empezamos a ver las dificultades, los sentimientos que tienen con respecto al trabajo que hacen.
– ¿Y en función de ese trabajo se planteó la capacitación no solo para mujeres porque un buen número de hombres realizaron el curso?
– Si porque la visión de la Subsecretaría de Pesca es aportar a la capacitación, a la educación a mujeres y a hombres, jóvenes y adultos mayores porque vemos que el punto débil de Santa Cruz es la falta de recursos humanos que se hace muy evidente en muchas áreas y también en la pesca.
– En relación a este curso usted hablaba de acortar la brecha entre aquel que tiene el conocimiento y la tecnología y el operario que trabaja...
– Me refería a que muchas veces el operario no sabe por qué está haciendo las cosas, y la idea es que sepa que está manejando productos aptos para el consumo humano, qué cuidados tiene que tener y que sepa que el Estado está pensando en ellos en capacitarlos en buscarles otra alternativa.
– ¿Y de este grupo que se capacitó qué espera?
– Que salgan emprendedores, que se haga una conserva que llegue a una góndola, a una feria con una marca santacruceña. A Santa Cruz la queremos ver en una góndola y en una feria porque la pesca extractiva industrial está muy desarrollada, nosotros ya la orientamos desde el Estado, ahora vamos a generar otros proyectos que tengan que ver con otros desafíos.
– ¿Entre esos desafíos también está la creación del nuevo Centro de Investigaciones?
– Sí, ya estamos definiendo el lugar, son muchas acciones que estamos pensando en llevar adelante, tenemos planeada una campaña exploratoria para los meses de septiembre, octubre, se trata de una campaña exploratoria de costas para ver la factibilidad que podemos tener de desarrollar algún tipo de pesquería bentónica, o pesquería de fondo de moluscos bivalvos. Por otro lado también estamos trabajando en la nueva ley de acuicultura y la ley de pesca artesanal, también vamos a iniciar una campaña de costa para ver en qué estado está el recurso.
– ¿Y la pesca continental qué lugar ocupa?
– Es fundamentalmente deportiva.
– Pero la empresa Harengus tiene instalado un proyecto comercial.
– Si, ellos están en forma comercial haciendo pesca en el lago Cardiel.
– ¿No se contrapone en algún sentido con la pesca comercial con la pesca deportiva, es decir con el circuito que genera el turismo?
– No, porque hay suficientes ambientes en la provincia, y aquí también tenemos puestos muchos recursos humanos y de investigación; para fin de año esperamos inaugurar un centro de investigación de ríos y lagos en la isla Pavón, inclusive estamos con proyectos interesantes trabajando en el río Santa Cruz con el doctor Miguel Pascual, y a su vez estamos llevando adelante un estudio en el río Gallegos sobre la trucha marrón tendiente a ver cuál es el esfuerzo pesquero que el río puede sostener, ya estamos en la primera etapa. Incluso hay conclusiones interesantísimas que se las voy a mandar, es un método novedoso porque los guardapescas y los mismos pescadores están colaborando en el informe.
– Entonces se podría dar algún otro proyecto comercial.
– No por ahora, porque no hay que mirarlo desde el punto de vista solo de captura, hay que ver la parte social, qué es lo que quiere la gente, por ahí hay un lago inmenso uno sabe que podría ponerle una jaula de salmón, pero si eso no es lo que desea la comunidad, es a considerar. Pero volviendo al tema anterior, hay cuatro lagos y cinco bahías que estamos estudiando mediante un convenio con la Universidad del Comahue para saber qué capacidad tienen.
– Es un trabajo que nunca se hizo...
– Si, son muchos lagos pero vemos que cada vez vienen más turistas y eso genera una rueda, un circuito que da trabajo para la gente.
– ¿No sería conveniente manejar eso a que se instale una empresa de pesca extractiva, que le de trabajo a unos cuantos operarios desestimando todo el circuito comercial que menciona?
– Exacto, eso es lo que se considera.
– Volvamos ahora al mar, usted habló al principio de que el Estado ya había fijado una política en cuanto a la pesca industrial, ¿cómo le fue?
– Bueno, los resultados los vemos en los números y en la gente que tenemos en planta en relación de dependencia, al menos en Puerto Deseado triplicamos la cantidad de gente con un trabajo que no está precarizado en absoluto, tenemos más marineros santacruceños y empresas comenzando a generar proyectos.
– Pero hubo numerosos conflictos al principio.
– Los hubo y sumado a ello los nueve meses de veda biológica que tuvimos que imponer para recuperar la pesquería del langostino, donde lo que rescato es la madurez de todos los sectores, nosotros como administración tuvimos muchas presiones pero fuimos acompañados por los empresarios que eran concientes que teníamos que recuperar la pesquería y llevarla a los niveles históricos de captura.
– También se dieron situaciones tensas con la demora en la firma del Convenio del Golfo, cierta inseguridad de los empresarios y por ende de los trabajadores, pero una vez puesto en marcha, ¿qué rescata de este nuevo Convenio?
– Yo creo que este nuevo Convenio del Golfo nos ha permitido hacer un nuevo diseño, manejar de otro modo la pesquería y evidentemente con buenos resultados, si nos fijamos en las capturas y en los rendimientos que hemos tenido, porque si bien sabemos que no va a ser un año excepcional en las capturas, será por lejos un año mucho mejor que el anterior.
– De hecho ya hay números muestran claramente esa diferencia que usted menciona.
– Lo que ocurre que con los rendimientos obtenidos ha salido el langostino muy limpio y con poca merluza, después de 15 días de iniciada la zafra se cayeron pero se está manteniendo, este año recién vemos navajas a último momento cuando estamos abriendo nuevas zonas ya que el área que teníamos vedada hasta ahora era muy amplia.
– ¿Qué zona se abrirá?
– Mañana viernes (ver aparte) se abrirá una zona al sur de donde estaban pescando y todavía queda una zona muy amplia por arriba de Mazarredo.
– Volviendo a una de las medidas implementadas para reducir el esfuerzo pesquero sobre el langostino de manera indirecta fue que los buques que salieran a la pesca tenían que traer del 20 al 25 por ciento de fauna acompañante, hubo algunas opiniones encontradas al respecto.
– Fue una medida muy resistida como toda nueva medida que se implementa, pero felizmente la terminaron aceptando y no tuve grandes inconvenientes.
– ¿Y cómo se las arregló con la disposición de Nación que dice que solo está permitido traer un 10 por ciento de fauna acompañante?
– Pero en ese sentido Nación ha sido respetuosa de las disposiciones de la provincia porque ésta tiene la administración de su jurisdicción que está avalado por la Ley Federal de Pesca.
– Bueno, será este un puntapié para compatibilizar legislaciones.
– Hay que hacerlo, incluso se va a trabajar en el plan de manejo del langostino entre tres jurisdicciones en el Consejo Federal Pesquero. De todos modos la disposición de la fauna acompañante permitió un aprovechamiento que antes no se lo hacía porque lo que traen los barcos no solo es merluza sino cualquier pez con aleta eviscerado y procesado, y redundando en el tema hay que decir que esto de la fauna acompañante puede servir para que podamos investigar en redes selectivas que creo que beneficiará a esta pesquería.
– Hace poco se ha probado el dispositivo de selectividad Hargril con éxito, usted incluso habló de implementarlo en la flota amarilla de Caleta Paula.
– Hemos pedido en el Consejo Federal Pesquero continuar las investigaciones sobre el Hargril porque el resultado ha sido auspicioso y estaremos fabricando con la flota amarilla un dispositivo similar para probarlo ya que forma parte un programa de investigación de la provincia.
– Habló de barcos pero muy poco de marineros. ¿A qué se debe el romance que desde hace un tiempo mantiene con el sector?
– En realidad la armonía se debe a que el Poder Ejecutivo a través de la Subsecretaría de Pesca les dio un marco donde ellos puedan negociar el convenio laboral, que es un convenio de partes entre empresarios y marineros.
– Ahora les tocará reunirse para fijar el precio de la fauna acompañante del langostino ¿Cómo piensa que será esa reunión?
– Esperemos que haya un principio de acuerdo ya que no es un tema fácil que es lo que hablábamos recién, cuando se da una normativa nueva hay que ajustarse a los distintos sectores, hay que consensuar.
– Usted hablaba también de compromisos de las empresas de generar proyectos y tengo entendido que Argenova está llevando a cabo uno muy interesante, cuéntenos un poco sobre eso.
– Argenova presentó un proyecto para la cría de langostino y de lenguado, y en estos momentos están abocados a conseguir un terreno en lugares donde ellos tengan visualizado como aptos cerca de Caleta Olivia y ni bien tengan el terreno ya se iniciará el estudio de impacto ambiental previo a la instalación del criadero.
– Pero tengo entendido que ya cuentan con piletas y también con un campo en Mazarredo.
– Si, parte de la hatchery ya llegó a Puerto Deseado. Es importante el emprendimiento de esta empresa, ellos tienen muchos emprendimientos en el mundo y están trabajando actualmente con otro langostino en Andalucía, así que esperemos que éste de buenos resultados.
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