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Información pesquera y portuaria
Fecha de publicación: 22 de mayo de 2006 .
 
ALFREDO POTT, TITULAR DE PESQUERA SANTA ELENA SA

Empresario por vocación

Entrevista: Marina Pacheco

(Puerto Deseado) A pesar del apagón que había dejado la ciudad sin luz, hacía por lo menos una hora que estaba en el bar del hotel donde se alojaba, nunca supe si esperaba la cita o si estaba ahí por estar. Preferí no saberlo, y calculé la distancia de su mesa al ventanal, le pedí disculpas por la demora, se sonrió, me invitó sentarme. Palpé por última vez mi bolso, busqué la cámara y sin medir la luz tiré la primera foto de nuestro tercer encuentro, el de la vencida, pensé, el de la confirmación de que por fin él, Alfredo Pott, el hombre lúcido hasta lo imposible, el empresario que creó el mercado del Kani Kama, el que trajo los barcos para quedarse, iba, grabador mediante, a efectuar una serie de consideraciones sobre la actividad pesquera en nuestro país.

– Usted dijo que hablar para una revista como la nuestra es convencerse de que las palabras quedan, también entre otras cosas me confió que tuvo que poner una empresa en España, cuéntenos con palabras que perduren ¿Cómo es ser empresario en otros países?

– En otros países el empresario es un espécimen respetado (risas...), es considerado como lo que es, una persona que tiene vocación de generar empleo, de generar riquezas, de crear productos.

– ¿Acá no ocurre lo mismo?

– No, acá se cree que el empresario es un negociante, alguien que está especulando con algún negocio para lucrar constantemente, y yo conocí muchos empresarios que no están pensando en lo que van a ganar, sino en desarrollar, en crear algún producto, en crear fuentes de trabajo, en que la empresa progrese en una sana competencia con las demás, y aquí parece que ese concepto no corre, porque el concepto que aquí se tiene del empresario es de un tipo que roba, que curra a la gente, que exprime al trabajador, y no es así.

– ¿Y por qué cree que se tiene ese concepto, no tendrá que ver con una cuestión ligada a la evasión impositiva?

– En realidad no sé, porque empresarios que evaden impuestos hay en todo el mundo, como en todo el mundo hay gente buena y gente mala, pero aquí es como que ponen a todos en la misma bolsa y un empresario es empresario porque tiene vocación de serlo porque sino venderían todo lo que tienen y se retirarían, sin embargo hay quienes tienen 70 años y siguen luchando, peleando con los sindicatos, con los mercados, es decir, el empresario es un animal que tiene vocación de empresario.

– Y a Alfredo Pott, empresario pesquero por vocación ¿cuándo se le metió la pesca?

– Mmmm (eleva sus ojos enormes y demasiado claros hacia el techo y piensa), en el 78, fue en un momento donde coincidieron legislaciones tanto en Argentina como en España. En España, se promulgó una legislación que permitía exportar flotas, y abrir mercados y financiación para compra de barcos, y en Argentina se permitió la importación de barcos, yo estaba en una empresa que se metió en ese tema, después la empresa decidió retirarse del negocio antes de la crisis cambiaria de Martínez de Hoz.

– Pero usted decidió quedarse...

– Decidí quedarme pero por mi propia cuenta, y al principio fue difícil, hubo momentos de zozobra.

– Por eso le molesta el concepto de empresario que acuñó el argentino...

– Si porque son esas cosas que la gente no entiende, porque el empresario a veces arriesga todo lo que tiene para llevar adelante una idea, un emprendimiento.

– En su caso esa idea lo hizo venirse a Puerto Deseado. ¿Cómo era el puerto entonces?

– Era mucho más chico y hacía un año que no entraba ningún barco, y por ahí la gente no se percata que el hecho de que haya venido alguien fue bueno porque comenzó a generarse una rueda que después fue virtuosa, y la gente decía ese vino a ganar plata, pero mirá lo que se creó. (...) Tengo una anécdota que tiene que ver con eso.

– Cuéntela.

– Hace unos cuatro años nos hicimos cargo de un frigorífico en La Coruña que estaba abandonado, nosotros con los barcos que teníamos aquí descargábamos nuestro pescado y reabrimos el frigorífico y lo hicimos trabajar (risas), y yo fui recibido por el Alcalde que en ese momento era Paco Vázquez, y cuando me despidió fue en la puerta del palacio de la comuna y me dijo: Alfredo, gracias por lo que hace por La Coruña, y aquí que un intendente te diga una cosa así no existe, acá te dicen otra cosa.

– Qué cosas le dicen, si usted es un hombre que se lleva bien con todos, incluso con los sindicatos cosa que con otros no pasa.

– Es que la obligación de los empresarios es llevarse bien con los sindicatos, porque nosotros trabajamos con barcos y los barcos flotan y también tenemos que flotar con los sindicatos sino no se va a ningún lado, parte de este negocio es entenderse con la gente porque nosotros necesitamos muchísima mano de obra, el barco va adelante por la gente que está a bordo.

– Su presencia por estos días en Deseado tiene que ver con la llegada de sus barcos del langostino. ¿Cómo ve la zafra, qué percepción tiene?

– No es fácil, existe un temor de dar opiniones porque el año pasado nos pegamos un golpe muy grande, pero por lo que vemos a diferencia del año anterior hay ciertos indicios que darían a pensar que ya estaríamos sobre algo mejor, porque la flota está dispersa, porque sigue saliendo langostino chico de Mazarredo, además hay expectativas de que haya salido langostino hasta el área de Nación, que se pueda abrir y por lo consiguiente se extienda el año pesquero.

– ¿Se hizo difícil soportar esta veda tan extensa?

– Muy difícil porque hay muchos costos, además todo el tema sindical que lleva arriba todos los fijos, los sueldos improductivos, las empresas no habrían aguantado otro año como el anterior.

– Usted hace mención a los sueldos. A pesar de haber firmado con CALaPa en Río Gallegos el acta acuerdo entre el SOMU y los Marineros de Santa Cruz, ¿qué opinión le merece lo firmado allí?

– Me parece un despropósito, se han dado aumentos que no tienen relación, pero muchas veces ocurre en esta actividad que más que una negociación es una extorsión, porque cuando se tiene todo armado, recién en ese momento se ponen a discutir y las empresas no tienen más remedio que firmar lo que sea y salir porque sino se funden.

– Pero tengo entendido que desde hacía meses que el SOMU quería negociar, prácticamente desde que Omar Suárez puso en funciones a Daniel Medina, y lo autorizó a negociar, inclusive P&P se comunicó con gerentes que no aceptaban el petitorio del SOMU y finalmente terminaron firmando.

– Bueno...(risas)

– A lo mejor a las empresas nacionales se les está haciendo difícil el tema salarios...

– Hay problemas que son largos y dificultosos de tocar, el tema sindical y de los salarios, el nivel de los salarios, o sea que si vamos a competir con la flota que está fuera de las 200 millas son todas tripulaciones peruanas y filipinas, y acá ganan fortunas.

– Estamos dentro de las 200 millas y ellos argumentan que el langostino es un recurso argentino que se lo comercializa a un precio muy elevado.

– ¡Pero estuvimos nueve meses parados! ¿Y eso quién lo paga?, no ven que hay que reponer barcos, mejorar la flota, hacer inversiones...

– Da la sensación de que se las mide con la misma vara tanto a aquellas empresas que tienen 10 o 12 permisos como a aquellas que tienen dos o tres permisos, como que la renta social no importa.

– Si...

– Y ante ese orden preestablecido, ¿no siente cierto desamparo?

– Claro es ese sentimiento y otros, porque vos fijate nosotros hemos navegado mucho tiempo con un solo barco, y vos acomodás un poquito la cosa, pero al tener 10 barcos la acomodás de otra manera, porque si un barco cuando hay langostino es rentable, con 10 barcos es diez veces mas rentable, se pueden hacer muchas cosas. Pero viene la provincia y te dice que hay que hacer inversiones y después por darte un ejemplo vas a mirar y te das cuenta que el que tenía un barco hizo más que el que tenía 10 barcos.

– ¿Y qué espera de las autoridades a pesar de lo demostrado hasta ahora, piensa que serán comprensivas?

– Bueno...yo normalmente pienso bien... (risas)

– ¿Piensa que las autoridades no saben que esas empresas que tienen 10 permisos no tienen tanta gente en relación de dependencia como lo tienen las que tienen menos permisos?

– Creo que ha habido parte de desconocimiento, se dieron cuenta recién cuando hicieron los controles, aunque esta no es una provincia tan grande como para que no se den cuenta.

– Alfredo, diga la verdad, ¿qué siente cuando suceden cosas que no deberían pasar con las empresas argentinas?

– ... (Risas)

– ¿No puede hablar?

– A lo mejor hay cosas que no conozco, pero en cualquier lugar del mundo la primera favorecida es la empresa nacional, si yo tuviera que ir a poner una empresa pesquera en España o en Japón no me la dejarían poner. Creo que cuando se da cierta posibilidad de desarrollo hay que dársela a la gente del lugar, normalmente en el mundo la pesca es desarrollada por los lugareños, a menos que haya que hacer inversiones muy grandes que las empresas del lugar no la puedan hacer. La mayor parte de la pesca en Chile es explotada por los chilenos.

– Háblenos de su planta de Kani Kama. ¿Cómo comenzó?

– En realidad gestamos la planta cuando una ley provincial decía que para tener permiso de langostino teníamos que radicar una industria. Mucha gente que venía no sabía qué poner y nosotros creamos la planta de Kani Kama, iniciamos un mercado, un producto con tecnología de punta, una inversión enorme y hoy en día es el producto que más se consume en el mercado interno, y lo hicimos acá cuando hay empresas multinacionales que facturan millones de dólares y no pueden hacer nada, ¿está saliendo muy conflictivo, no?

– Qué cosa, ¿el reportaje?, no, está explicando cómo funcionan algunas cosas en la pesca, pero si quiere hablemos de otro tema.

–... (Risas)

– Hace poco firmó un importante acuerdo con la cadena Jumbo para comercializar el producto en Chile, también hay que decir que en todo el MERCOSUR tiene un éxito enorme. ¿Se le complica entrar en otros países? ¿Hay barreras arancelarias?

– Si, las hay, en México prácticamente no podemos entrar, pagamos un 20 por ciento de aranceles y eso nos saca automáticamente del mercado.

– Hace 18 años que está funcionando la planta...

– Sí de manera ininterrumpida, sin embargo hay otras empresas que con diez permisos de pesca cuando no hubo langostino no quedaba ni el portero.

– ¿Cómo se las arregló para mantener esta planta con tantos empleados en relación de dependencia, le tocaron distintos momentos económicos?

– Fue bravo nos pegó fuerte la convertibilidad, no solo porque nos costaba exportar sino porque era muy barato el producto importado de Asia.

– ¿Ahora con la devaluación está mejor?

– Si, se nos acomodaron las cosas.

– Alfredo, para ir cerrando este reportaje, qué cosas deberían flexibilizarse en la actividad pesquera.

– La financiación, hay empresas que tienen un acceso inmediato al crédito a largo plazo subsidiado, en cambio nosotros no y el tema financiación es todo, por ejemplo un permiso de pesca sale cien mil dólares, te dan financiación a un 2,5 por ciento anual, sin embargo hay empresas extranjeras que traen un crédito de España y lo pagan de manera inmediata, mientras que nosotros no lo podemos hacer.

– Entonces me está diciendo que hay una clara desventaja para el empresario local.

– Una desventaja total, yo estoy en mi país en desventaja con los otros, es una cosa que en otras partes no pasa, buscan equipararla.

– ¿Tiene esperanzas de que esto cambie alguna vez?

– ... (Risas)

– No sé si lo recuerda, hace unos días me dijo que usted es como una niña de quince años, que se cree todo.

– Sí, y voy a seguir siéndolo... (Risas).

 

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