| ENTREVISTA AL SUBSECRETARIO DE PESCA DE LA NACIÓN GERARDO NIETO |
“Sostener, no sólo la disponibilidad de las especies, sino la sustentabilidad de la actividad como tal”
|
Por Adriana Ruffa
aruffa@pescaypuertos.com.ar
 |
Gerardo Enrique Nieto, titular de la Subsecreatría de Pesca y Acuicultura de la Nación.
|
A. R. - ¿A seis meses de dictada, cuál es la evaluación que realiza de la Resolución 1388/04 que asignó los cupos de merluza para el corriente año?
G. N. - En referencia a la Resolución 1388/04 nos encontramos conformes, razonablemente satisfechos, más allá de que como toda norma no es absolutamente perfecta. Entendemos que ha permitido establecer alguna pauta de programación a más largo plazo de lo que hasta hace poco tiempo aplicábamos desde la autoridad de aplicación. Ciertamente es una norma perfectible y tenemos la expectativa de llegar a formalizar una metodología de cuotificación a través de decisiones que acelerará el Consejo Federal Pesquero puntualmente. Creo que como norma es algo relativamente novedoso, más allá de la forma, permitió establecer pautas más o menos lógicas para el manejo del recurso y ha señalado dos o tres cuestiones destacables: la primera por primera vez una mayor participación de la flota argentina en la Zona Común de Pesca del Tratado de Límites con Uruguay, algún mecanismo incipiente de planificación por parte de las diversas empresas involucradas y en principio una utilización, por lo menos en lo que va del año, probablemente con alguna incidencia de conflictos externos no vinculados a la misma y en esto tengo que serio , no vinculados a la misma resolución sino a conflictos laborales y de otra índole vinculados a la actividad, ha permitido cumplir aceptablemente con un primer semestre de alcance de la misma. Creo que con respecto a esta resolución es todo lo que tendría que decir.
A. R. - ¿Cuál es la situación del recurso calamar?
G. N. - El calamar manifiesta cierto índices de recuperación y los volúmenes de este año van a ser fuertemente superiores a los del año pasado, yo diría que más que satisfactorios para las empresas vinculadas al recurso. En definitiva marca muestras, ciertos indicios de recuperación, pero de todas maneras creo que tenemos que ser muy cautelosos respecto a las disponibilidades futuras del mismo, dada la situación compleja de los stocks sudpatagónicos y de los diversos stocks que componen o integran la distribución de la especie en el caladero argentino y en las aguas adyacentes a la Zona Económica Exclusiva argentina. Insisto en la necesidad de que tenemos que ser sumamente cautelosos y de alguna manera esperar todavía a un proceso paulatino de recuperación del recurso y no generarnos expectativas desmedidas con respecto a la potencialidad del mismo. Ciertamente, muestra este año una recuperación interesante con respecto a valores pobres del año anterior, pero debiéramos ser todavía más fuertemente cautelosos e ir viendo un posicionamiento, no solamente desde la problemática de la captura de la especie, sino con un mayor análisis científico técnico con respecto a la situación y comportamiento de otros factores que inciden sobre la situación de cada una de las especies, factores medio ambientales, como temperaturas de las aguas, las diversas profundidades, otros factores que tiene que ver con la acción de otras especies sobre las especies de las que estamos hablando, la relación entre merluza, calamar y otras especies entre sí, localización y espacio que ocupan las diversas especies en el medio acuático como para conceptualizar un esquema de manejo de pesquerías que paulatinamente y en el marco del proceso del que hablamos desde el inicio de esta gestión que implique un manejo sistémico, un poco más adecuado a las características de nuestro caladero y no quiero imponer este concepto como una obligación inmediata, no es mágico, esto es un proceso que debemos ir pensando con muchísima cautela en aras de sostener no solo la disponibilidad de las especies sino la sustentabilidad de la actividad como tal, desde el punto de vista biológico, desde el punto de vista de la renta y desde el punto de vista social que implica la cantidad de gente vinculada en diversas actividades directamente relacionadas o indirectamente relacionadas con la actividad pesquera, lo cual nos obliga a tener una visión de mayor complejidad que la simplísima visión exclusivamente biológica y conservadora de los recursos.
A. R. - ¿Existen nuevos proyectos en la cartera a su cargo?
G. N. - Hemos iniciado un impulso un poco mayor al área de acuicultura, potenciando la consolidación de la actividad en el país, paulatinamente y como siempre, sí somos lentos es cierto, pero creo que estamos adquiriendo un grado de solidez cada vez mayor y seguramente más firme en el tiempo. En el área de acuicultura y pesca continental hemos avanzado con las diversas provincias del litoral, del NEA, fundamentalmente en la consolidación de un trabajo de investigación para reconocer la situación de disponibilidad de pesca de los ríos del litoral y en el desarrollo de distintas potencialidades para la acuicultura orientada especial y particularmente, principalmente a especies autóctonas como es el caso del pacú que en el presente ya tiene procesos de producción importantes, interesantes diría más que importantes que como novedad están proponiéndose a mercados alemanes con tallas menores de las que estamos desarrollando lo que permitiría un uso más o una valoración mejor de esta especie como recurso competitivo de la producción acuícola. Hay, en idea, la generación de un par de centros de trabajo acuícola en diversas provincias del litoral y fundamentalmente un trabajo interesante en la provincia de Buenos Aires con el pejerrey, donde bueno no hemos tenido una destacada participación desde la Nación pero aparece como proyecto interesante.
A. R. - ¿Hay interesados en realizar nuevas inversiones para desarrollar proyectos de acuicultura?
G. N. - Siempre es un área compleja y hay hasta inclusive proyectos concretos con respecto a la acuicultura para potenciar su consolidación. Pienso que una actividad como la acuicultura requiere experiencias como la del pacú y no una financiación desmedida con aquellos macro-proyectos que terminaron en fracasos mucho más fuertes que las expectativas que habían generado. Nos han demostrado ciertos actores en esta actividad que pueden hacer mucho con poco y que fundamentalmente lo que necesitamos son algunos pioneros emprendedores que tengan la fuerza de la continuidad en el desarrollo de esta actividad y su consolidación. La acuicultura no solamente significa cultivar peces o mariscos o moluscos en el agua eventualmente se pueden cultivar algas que tienen una buena penetración en distintos mercados, sino que además contempla una serie de actividades conexas como para soportar los insumos de una actividad como la acuicultura y esto debiera potenciar la consolidación de esta actividad. No es poca cosa, parece ser que nos cuesta mucho trabajo verla como una diversificación por ejemplo de la actividad agrícola en la provincia de Entre Ríos, sin embargo, esto tiene posibilidades y al presente algún interés por parte de algunos actores todavía no totalmente decididos por temor a una actividad que desconocen.
|
 |
 |
|
 |
|
|