De Mar del Plata para PESCA Y PUERTOS
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Daniel Katz, intendente de Mar del Plata, apoya los reclamos del sector pesquero radicado en esa localidad.
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Antes de ser intendente de Mar del Plata, Daniel Katz se recibió de arquitecto en la universidad local. Y debe ser ese apego a las fórmulas y cálculos para lograr que los ladrillos coincidan con los fríos números del tablero que puede introducirse en el difícil y polémico panorama pesquero y salir airoso, sin ningún rasguño generado por el sector fresquero ni magullado por los intereses de los congeladores en la principal ciudad pesquera del país.
La resolución 1388 plantó la bandera de la discrepancia y le puso una fecha de vencimiento muy larga para una actividad acostumbrada a manejarse en el presente. Alineado a la Cordinadora desde su origen, aunque ganó las últimas elecciones con un frente que disimuló la banderas radicales, a Katz el traje de equilibrista en esta puja de intereses todavía le queda bien, aunque se avecinan tiempos en que se le reclamará un compromiso que trascienda el discurso.
Se prestó a la charla con PESCA Y PUERTOS momentos previos al lanzamiento del XVII Juego de las Estrellas, en un hotel céntrico de la ciudad. Dos días antes la flota fresquera se había movilizado por la ciudad para reclamar por más pescado y la salida de los buques congeladores al sur del paralelo 48º Sur y es fue el disparador que inició la charla.
P.- ¿La marcha fresquera le terminó de despejar las dudas sobre la posibilidad de encontrar posiciones coincidentes entre fresqueros y congeladores?
D. K.- Sería necio si dijera que no. Aunque esta puja de intereses no sólo se da en Mar del Plata sino en el resto de los puertos donde conviven estas dos flotas. Ahora en Mar del Plata hay una posición que no es única. Lamentablemente hay una presentación que acompaña un sector importante de empresarios pesqueros y los sindicatos y hay otra presentación de la Cámara de Armadores. Todavía no ha habido una respuesta por parte de la Subsecretaría de Pesca ni para uno ni para otro. Esto lo que hace es alentar el malestar, la falta de credibilidad en que haya buena voluntad para resolverlo. No obstante creo que en los próximos días habrá alguna respuesta en algún sentido de Nación toda vez que lo que se esta pidiendo es razonable, es fácil de conceder...
P.- ¿Para quién?
D. K.- Para el puerto de la ciudad de Mar del Plata y será la Subsecretaría quien tenga que resolver para quién, como se distribuye luego aquí. Por supuesto que aquí hay una puja de intereses que este incremento en el cupo de capturas cada uno de los sectores lo quiere mayoritariamente para su flota. Habrá que realizarse un análisis objetivo y a partir de ello adjudicar los cupos.
P.- ¿Cómo atiende usted el reclamo de la Cámara de Armadores, que centralmente pide que los congeladores bajen al sur del 48°?
D. K.- Ellos piden pescado y que bajen los congeladores, las dos cosas, 20 mil toneladas de capturas y la restricción de que no operen por encima del 49°. Es una cuestión muy vieja y discutida. El año pasado los congeladores avanzaron y subieron para pescar en esa zona.
P.- Pero gracias a los amparos por vía judicial.
D. K.- Si, absolutamente, pero será el gobierno nacional el que determine esto y por lo que dice la nueva resolución, pueden pescar al norte del 48°. Siempre digo lo mismo, cuanto más mano de obra se genere en tierra para nosotros es mucho mejor.
P.- De sus palabras se desprende que apoyará el reclamo de la flota fresquera para que bajen los congeladores.
D. K.- Hay que tener un equilibrio muy serio porque también hay que preservar no solo la mano de obra sino también el recurso. También es cierto que el fresquero desperdicia más recursos que el factoría. El factoría procesa todo, no importa tanto el tamaño.
P.- Pero la nueva resolución le permite a los buques factorías pescar al norte del 48° y como no pueden pescar solo merluza, muchos sostienen que el daño que le harán al resto de la biomasa de otras especies será importante.
D. K.- Acá hay que manejarse con datos objetivos y precisos. Hay que ver la integración de la flota. Hay empresas que tienen flotas integradas, otros que también están operando en Mar del Plata y en la Patagonia. Tengo en claro que la flota fresquera es la que tiene más relación con los puestos de trabajo y genera más puestos de trabajo, tanto embarcado como en tierra y no podremos permitir que esa flota se quede sin recursos para garantizar su trabajo durante los 365 días del año.
P.- ¿Cuál es su relación con Oscar Fortunato, subsecretario de Actividades Pesqueras de la provincia de Buenos Aires? ¿Está de acuerdo con su política pesquera?
D. K.- No voy a... Tengo una cordial relación con Oscar Fortunato, una relación de trabajo, de gestión entre municipio y provincia. No en todos los temas coincidimos en el 100%.
P.- ¿En qué no esta de acuerdo con su política pesquera?
D. K.- Preferiría reservarme esas diferencias para charlas en privado.
P.- El Gobernador Solá manifestó recientemente que el conflicto en Mar del Plata no es entre las flotas fresquera y congeladora. ¿Usted coincide?
D. K.- Si en el país hubiese una lucha entre capitales nacionales y capitales extranjeros, y se priorizaran los capitales nacionales, el recurso alcanzaría para fresqueros y congeladores. Lo que pasa que en Argentina se ha permitido que operen demasiadas empresas de capitales extranjeros, la mayoría operando con buques congeladores, que implican cupos enormes de captura. Un primer eje debería ser capital nacional o capital extranjero; un segundo eje debería ser un respeto por la historia porque hay buques que tienen permisos de pesca de muchos años y otros que son nuevos y me parece fundamental reconocer a quienes ocupan más mano de obra en tierra.
P.- ¿No le parece que lo mejor sería diferenciar a los que cumplen la ley contra los que la violan sistemáticamente?
D. K.- Claro, desde ya, pero en toda esta puja de intereses nadie esta libre de pecados como para arrojar la primera piedra. Por eso en ocasiones resulta muy difícil respaldar una determinada solicitud o reclamo. De todas maneras me parece que decir que tarde o temprano la disputa no será entre fresqueros y congeladores es no querer enfrentar la realidad. En algún momento llegará esa discusión y deberá ser franca.