Por Adriana Ruffa
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| Gerardo Nieto, titular de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de la Nación |
A. R. - Usted asumió públicamente el compromiso de implementar el sistema de cuotas que dispone la Ley Federal de Pesca antes de fin de año. Si el Consejo Federal Pesquero no finaliza su tarea en esos tiempos ¿tiene previsto implementarlo al amparo de las facultades que le otorga a la Secretaría el Decreto 189?
G. N. - En principio le pediría que me haga esa pregunta a fin de año, en el presente no corresponde en principio la pregunta. El Decreto 189 es un decreto que está en vigencia, viene desde diciembre del año 99 y establece una serie de pautas específicamente para ese recurso en particular y no tiene relación con la ley federal de pesca con lo cual me está anticipando una decisión que no está ni siquiera enmarcada dentro de lo que podemos plantear y es vocación, interés e intención de esta subsecretaría llegar a un proceso de cuotificación en el marco de la ley federal de pesca.
A. R. -¿Se siente acompañado por el trabajo que realiza el Consejo Federal Pesquero?
G. N. - Si. Es muy complejo entender a veces desde afuera el trabajo que realizan una serie de representantes de distintas entidades y de distintas provincias. Es muy complejo el trabajo específicamente en el marco donde hay una institución extraña como es el Consejo Federal Pesquero, una institución interinstitucional donde realmente se refleja la problemática de la pesca más allá de los cuestionamientos que tenemos todos especialmente en el área de pesca. Pero sí, decididamente entiendo que acompañan, a veces uno esperaría de mí mayor eficacia o eficiencia en lo que hago y seguramente otros tendrán otra visión y esperarán mayor eficacia y decisiones o mayor rapidez en las decisiones por parte del Consejo, pero yo entiendo que hay un esfuerzo importante por todos y cada uno de los miembros del Consejo. Probablemente tengamos que generar un mecanismo de funcionamiento un poco más novedoso, pero bueno eso va a venir en el momento en que estemos enmarcados en el proceso de cuotificación.
A. R. - La zonificación artificial de la pesca es otro de los problemas que se avizoran de cara al proceso de cuotificación que se supone en la recta final. ¿Se contemplan, para un escenario de cuotificación total de la merluza, más áreas o zonas de pesca?
G. N. - Vamos despacio porque nos estamos metiendo en un terreno complejo. La cuotificación abarcará tantas áreas como sean necesarias conforme lo determine el Consejo Federal Pesquero. Pero cuidado, acá hay un punto muy importante al que estás haciendo referencia, la Zona Común de Pesca está en el marco de un acuerdo de límites con la República Oriental del Uruguay, está establecida en el marco de ese acuerdo que deviene del año ’74, implica un área de manejo particular puntualmente sobre la cual a través de la representación que tiene la República Argentina en la misma comisión estamos trabajando muy fuertemente y no es poco lo que se ha logrado desde lo que me toca a mi como gestión yo no voy a hacer referencia a lo que puede haberse hecho en otros años pero definitivamente hay un equipo de trabajo allí con una serie de colaboradores y se han logrado cuestiones bastante importantes como establecer zonas de veda a la captura de merluza y otras especies en el mismo lugar, establecer capturas máximas permisibles sobre diversas especies que en otros años no existían, instrumentar y acordar puntualmente con la República Oriental del Uruguay la utilización del sistema de monitoreo satelital por parte de los buques uruguayos. Esa zona es una zona que tiene otro alcance y otra caracterización, indudablemente tiene que ver e incide sobre el manejo de la totalidad de la pesca. Después cuando está hablando de vedas, las vedas establecidas son metodologías de manejo que van mucho más allá de un sistema de cuotas individuales transferibles de captura, las medidas de manejo pueden implicar que determinada zona necesite y deba ser protegida en aras de la sustentabilidad de los recursos y pueda ser necesaria la instrumentación de una zona de veda permanente, de zonas de veda móviles de un área de protección de tal o cual recurso de un área de suspensión de la utilización de tal o cual arte de pesca. En fin, son medidas que ayudan en aras de la sustentabilidad de los recursos y esto no quiere decir que en el momento que exista el sistema de cuotas individuales transferibles de captura van a dejar de utilizarse este tipo de medidas. Indudablemente van a ser necesarias como lo son necesarias en cualquier tipo de administración, esto se aplica aquí como en cualquiera de los países del mundo es como establecer las características de uno u otro arte de pesca para tal o cual pesquería.
A. R. - Las empresas parecen haber derivado de un enfrentamiento fresqueros contra congeladores a un rechazo común de fresqueros y congeladores legales contra fresqueros o congeladores ilegales o de legalidad opinable. ¿Cómo es posible que en una pesquería aún en emergencia se permita la actividad de barcos que no tienen permiso para hacerlo?
G. N. - En principio la caracterización es un tanto excesiva y por ahí proviene de algunas definiciones que puede tomar cualquier actor. La definición de ilegalidad implica estar fuera del marco de la ley puntualmente y esto también lleva a otra pregunta y es cuál ley en definitiva y no quiere decir que amparemos ilegales, más de una vez las discusiones en este marco implican quitar de juego a otros actores en el interés de quedar dentro del mar. Ahora qué estamos haciendo al respecto. Seguimos avanzando en eso, hay presentaciones que hemos hecho ya ante la justicia de las cuales no voy a dar referencia porque están en el marco de la justicia y eso implica reserva y cada uno de los casos conforme vayan siendo resueltos y emita sentencia la justicia van a ser conocidos.
A. R. - Usted ha dicho que la pesca enfrenta una restricción cuantitativa y que por lo tanto es necesario un cambio cualitativo ¿qué significa esto?
G. N. - Lo que hay que buscar son procesos adecuados. Se ha hecho definitivamente con el calamar, orientando, induciendo a un cambio de posición, hoy se elabora muchísimo más calamar del que se elaboraba hace cinco años y eso es por que la disponibilidad del recurso es inferior a la que había en esa época. Se trata, cuando uno habla de cualificar el producto, de obtener mercados más eficientes, que paguen mejor por un recurso de calidad y se trata de lograr mejores precios trabajando en todos los frentes, no solamente en el frente de la producción, en la planta, sino en el frente del envasado, de la preparación, de la elaboración y estos son procesos que se pueden hacer y que se hacen en otras partes. Es muy probable que se pueda llegar con un precio mucho más competitivo entre una comida preparada o semielaborada para cocinar en el horno de micro-ondas que utilizando el recurso como materia prima.
A. R. - Pero para lograr eso se necesita un trabajo firme del Estado para lograr rebajas de aranceles de los productos elaborados y que éstos puedan ganar mercados con precios competitivos.
G. N. - Estoy perfectamente de acuerdo, este no es un marco independiente del sector privado ni independizo a la administración, tenemos que trabajar en esas cuestiones. Para trabajar en esas cuestiones debemos definir un ordenamiento preliminar en el menor rango de conflictividad posible. El ordenamiento preliminar es una ley federal de pesca apropiadamente aplicada, en este marco, digamos por ponerlo en términos comprensibles, se aquietan las aguas y da tiempo tanto a empresarios como a administradores a pensar en otras cuestiones. La importancia relativa del tema cambia de lugar una vez que cada administrado disponga de su cuota, esto va a hacer mucho más previsible la actividad y va a exigir una búsqueda de mejor renta en la calidad de los productos que obtiene y esto que va a ser, cuidado, no solamente va a ser el trabajo de la planta, no solamente va a ser el trabajo de ver de que forma fileteo, elaboro, proceso mejor, sino también como pesco mejor, qué es lo que hago desde el inicio de la tarea, no se trata solamente de transformar una materia prima, sino de acceder a esa materia prima de forma más adecuada para que sea todavía mucho más competitiva de lo que es al presente en los diversos mercados del mundo. No me cabe la menor duda que los productos de la pesca no solamente no van a perder valor, al contrario entiendo que se van a ir apreciando en el correr de los próximos años, porque hay una demanda permanente y al menos es de esperar que si no baja la disponibilidad en el mundo se mantenga en los niveles presentes con lo cual el mercado va a estar más demandante y va a permitir mejores valores.
A. R. - Durante su gestión como Subsecretario de Pesca de la provincia de Santa Cruz tuvo plena vigencia el Convenio del Golfo, que fue considerado como un instrumento ejemplar para la ordenación de la pesquería del langostino ¿Qué opinión le merece su suspensión?
G. N. - No, no voy a opinar al respecto.
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- “Los cupos otorgados no establecen antecedentes de ningún tipo para el proceso de cuotificación” - Primera parte de la entrevista (22/09/04)