Por Adriana Ruffa
aruffa@pescaypuertos.com.ar
A. R. - Alpesca, la empresa que usted preside, es reconocida como la que ha logrado incorporar mayor valor agregado a los productos, emplea a una gran cantidad de personas y compite con éxito en varios mercados internacionales. ¿Cómo lo lograron?
A. O. - Todo esto se logró gracias a haber conseguido asociarnos con una empresa con capital suficiente, a costos atractivos, y sobre todo con un enorme conocimiento, una empresa con casi 90 años en la pesca que también está con negocios de merluza. Entonces trajimos gente con capital, con conocimiento, con “know how” en los mercados y que venía trabajando la especie de mayor valor. La estrategia de ellos fue, entre la brecha que había entre los precios que tenía la capensis y los pobrísimos precios que tenía la merluza, dijeron acá hay mucho camino para recorrer para agregar valor. Esto se logró a partir de corregirnos un error que cometimos en Alpesca durante los últimos trece años, siempre trabajamos sobre tecnología y sistemas de trabajo en la fábrica y nunca trabajamos sobre la calidad de la materia prima de los barcos. Los sudafricanos lo que nos cambiaron es que la primera inversión fue a los barcos, hacer una muy buena materia prima en los barcos, cambiar la forma de pescar de volumen a pescar en forma organizada, en forma planificada, haciendo descabezado y eviscerado a bordo, tratamiento con hielo líquido a bordo, flash de hielo líquido a bordo, lances más chicos, no competir ya por volumen sino competir por calidad. Antes Alpesca tenía una muy buena fábrica pero recibía la misma materia prima que se descarga siempre en Argentina, con lo cual esa materia prima en la fábrica no la podíamos cambiar, no podíamos regresar a una calidad mejor. Además, la empresa tiene como filosofía punto uno el cuidado del caladero, es la base de nuestro negocio.
A. R. - ¿Adonde se exportan los productos de Alpesca?
A. O. - Alpesca actualmente está básicamente en Europa y Australia y Sudáfrica se ha empezado a convertir, por una cuestión hoy cambiaria y porque son 44 millones de habitantes, también en un mercado interesante para mandar algunos de los productos de Alpesca, que allá le seguimos agregando valor y en el futuro eso lo haremos en Argentina.
A. R. - ¿Considera posible que puedan superarse las antinomias que presenta el sector, como por ejemplo fresqueros contra congeladores, Mar del Plata contra la Patagonia, empresas con y sin amparo?
A. O. - Hay antinomias que se van a poder superar y otras que no solo no se van a superar sino que vamos a tratar de agravarlas mucho. En un momento dado nos dimos cuenta que al amparo de la pelea fresqueros contra congeladores, por abajo de la puerta fueron pasando muchos permisos ilegales en la Argentina y nos dimos cuenta que en un modelo de correcta administración podíamos convivir y nos aliamos. Entonces, para pelear por la legalidad tuvimos que aceptar que estemos todos los legales peleando juntos y no importaba bajo que modelo, esa antinomia para nosotros está totalmente superada.
Entonces también creo que la antinomia empresas de Mar del Plata y las de la Patagonia es un tema del pasado. Hoy acá, en esta pelea por la legalidad, ya es un tema totalmente superado.
Lo que va a ser una pelea permanente es empresas con amparo y empresas sin amparo porque es absolutamente inadmisible. Un juez federal lo máximo que podría decir es señor puede pescar merluza pero vaya y pesque su cupo porque el cupo está medido por cuestiones de recurso, biológicas, de las cuotas que le corresponden a cada barco, lo que no pueden darle es una patente de corsario para pescar lo que quieran. En eso vamos a tratar de hasta meternos como terceros involucrados en esos juicios para tratar de voltear esos amparos. Y sino, vamos a hacer acusaciones en otros ámbitos de que esos amparos son delitos contra la sustentabilidad de los recursos, amparos ecológicos contra esos jueces federales, esa es la idea.
A. R. - Este escenario es consecuencia de la mora en el cumplimiento pleno de la Ley Federal de Pesca, particularmente respecto de la cuotificación.
A. O. - Por supuesto que hay una mora. Uno de los primeros amparos que se metieron contra la mora por el cumplimiento sobre todo del artículo 27º de la Ley Federal de Pesca, lo metió Alpesca en el juzgado de Rawson y el juzgado de Rawson falló diciendo que era una cuestión abstracta porque decía en su fallo que el Poder Judicial no podía interferir en los tiempos del Poder Ejecutivo. Ahora han pasado desde el 4 de enero de 1998 que se publicó en el Boletín Oficial la Ley Federal de Pesca al día de hoy no tenemos la cuotificación, no tenemos el ordenamiento. Entonces desde esa fecha hasta acá hay un mundo organizado y con reglas y resoluciones para un grupo de empresas y para las empresas que justamente tiene los derechos más cuestionados hay un mundo libre y una pesca libre, eso es inadmisible.
A. R. - Alpesca que no participaba en ninguna de la Cámaras empresarias se ha incorporado recientemente a la CAPIP ¿Por qué lo hicieron?
A. O. - Alpesca en una época pertenecía a todas las cámaras, yo la representé en CAPECA, estuvimos en CAPIP, estuvimos en la Cámara de Armadores de Buques Fresqueros en Mar del Plata. Acá hay dos temas, hay un tema político y hay un tema de conveniencia. Tema de conveniencia o de necesidad surge porque a pesar de que en Alpesca en agosto de 2001 hicimos un convenio de empresa con los distintos gremios de a bordo y de tierra, en definitiva para las leyes argentinas los signatarios de las convenciones colectivas de trabajo son determinadas cámaras, si en algún momento esas cámaras firman condiciones superiores a las que tienen el acuerdo con la empresa todo lo que yo firmé y planifiqué para mi propia empresa, por una modalidad de trabajo distinta se va a ver arrastrado por lo que se firme en las cámaras. Entonces tengo que estar adentro porque yo soy el empleador mayoritario. En segundo lugar porque también fruto de ese cambio mental que fuimos haciendo en todo este tiempo, buscando la cuotificación, la seguridad jurídica, dijimos tenemos que empezar a trabajar en equipo. Después, porque vimos venir una lucha política o que se iba a destruir una de las cosas que mejor habían andado en la Patagonia que era el Acuerdo del Golfo, veíamos que venía una corriente de romper eso y consideramos que unirnos era la única forma de volver a tener una herramienta como era el Acuerdo del Golfo, para mí era lo más moderno o lo más eficiente que hubo en la pesca argentina en los treinta años que llevo.
A. R. - La designación del actual subsecretario de Pesca generó expectativas en cuanto a que por fin parecía iniciarse una gestión que priorizaría el cumplimiento pleno de la Ley Federal de Pesca. ¿Cómo evalúa a las autoridades nacionales?
A. O. - Gerardo Nieto generó expectativas muy favorables porque es un enorme conocedor del sector, nos conoce a todos. Actualmente en la Dirección Nacional de Pesca hay un hombre, que si bien mucha gente ha criticado porque dicen que no conoce, la Dirección es el contralor, para hacer cumplir las leyes, los decretos, no es malo si se quiere ordenar que sepa o no quien es quien, que conozca de quién es el barco que infringió una zona de veda no es importante, lo importante es que debe recibir una pena sea quien sea. Este no es un tema que vimos mal tampoco. El secretario Miguel Campos, para mi que hace 30 años que estoy en el sector, es el Secretario de Estado del área de Agricultura, Ganadería y Pesca que más he visto involucrado con el tema pesca, más que nunca, más inclusive que Felipe Solá en su momento. Involucrado en cuanto a saber, lo vemos seriamente queriendo cumplir la ley, quizás pueda recibir trabas del CFP o de otras cosas pero lo vemos con total vocación de cumplir la ley. Creo que es legalista, es sano, lo vemos bien. Pero bueno, no conoce y va a tener que ser apoyado y hoy pasa por Gerardo Nieto y el CFP que esto se logre o no.
A. R. - Una noticia resonante fue que Alpesca donará un barco a la provincia del Chubut ¿Qué significado tiene esta donación y qué importancia le otorga a la posibilidad de iniciar tareas de investigación pesquera regionales?
A. O. - Nuestro donativo está planteado de la siguiente forma. Hace dos o tres meses atrás, cuando me aprueban la compra de tres barcos a Conarpesa, también me aprueban, porque son barcos del año 1973/74, que al primero, segundo y tercer año de operación de esos barcos los podía cambiar por barcos nuevos de las mismas características, pero más confiables. En ese caso los tres barcos que compré los tengo que mandar a desguase porque quedan sin permisos de pesca. En vez de vender ese barco como chatarra consideramos mil veces más constructivo donarlo, cuando escuchamos que uno de los intereses de la provincia era tener un centro de biología que pueda darle trabajo a los biólogos de la provincia. Que pueda interpretar para la provincia la investigación nacional de los recursos, que pueda haber científicos trabajando en la región. También puede ser una herramienta para ir capacitando gente, para tener más tripulantes originarios en la provincia y también le va a servir para entrenar observadores, inspectores y también para un poco de patrullaje en las zonas de veda o controles que quiera hacer la provincia. O sea que había tres tareas fundamentales. Si bien nuestro donativo es para la provincia del Chubut, para nosotros es más un donativo al Acuerdo del Golfo.
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