Información pesquera y portuaria
Fecha de publicación: 12 de julio de 2004 .
 
ENTREVISTA AL CAPITÁN MARIO REDINI, PRESIDENTE DE CÁMARA DE ARMADORES POTEROS ARGENTINOS (CAPA)
La crisis del recurso existe para todos los que estamos en esta industria específica pero es evidente que para las autoridades no

Por Adriana Ruffa

A.R. - ¿La situación del calamar hoy, es la crónica de una muerte anunciada?

M.R. - Exactamente. Esta ha sido la peor temporada, peor que la anterior que ya fue mala. En realidad, en los últimos cinco años se viene verificando un descenso en la biomasa que es proporcional al descenso de las capturas. En nuestro mar la captura está permitida desde el 1º de febrero al 31 de agosto Hay una especie de licencia para salir antes a la milla 200 que se puede hacer a partir del 15 de diciembre. En general nosotros tratamos que de no pescar fuera de la milla 200 porque entendemos que los calamares en ese momento del inicio de la temporada no son comerciales y estamos ayudando a la depredación y en el artículo 1º del estatuto de CAPA dice que el deber de los dirigentes de CAPA y de todos los armadores que integran la Cámara es defender y preservar el recurso calamar.

A.R. - A su criterio y el de los dirigentes de CAPA qué medidas debería adoptar la Subsecretaría de Pesca y el Consejo Federal Pesquero para intentar revertir o al menos atenuar la actual situación de crisis en la que está el recurso.

M.R. - Nosotros ya propusimos una serie de medidas y tratamos que se lleven adelante lo que pasa es que lamentablemente hasta ahora las cosas no se dieron como pensamos ni como lo deseamos. Lo primero que hay que hacer cuando uno está enfermo es declarar la enfermedad y acudir al médico y que el médico prescriba los remedios necesarios para que uno pueda curarse y tener ganas de curarse. Lo que está pasando hoy con el calamar es un tema que nosotros lo venimos advirtiendo desde hace cinco años. Porque hace cinco años que en agosto no pescamos, hace cuatro años que en julio no pescamos y ya hace tres años largos que en junio tampoco la zafra de calamar se prolonga. Entonces resulta que estamos trabajando febrero, marzo, abril y mayo con lo cual evidentemente que los tiempos de pesca se acortan y que esto se debe a que hay una crisis del recurso. La crisis del recurso existe para todos los que trabajamos y para todos los que estamos en esta industria específica pero es evidente que para las autoridades no. El golpe final a la falta de responsabilidad son los últimos quince barcos a casco desnudo que se aprobaron el año pasado a contramarcha de todo lo que pensamos en CAPA y de cualquier persona que sea responsable e intente cuidar lo que es de los argentinos.

A.R. - ¿Esta decisión del CFP generó un sobredimensionamiento del esfuerzo pesquero para el recurso?

M.R. - Entendemos que ya el tema estaba bastante adelantado en cuanto al número de barcos, había demasiado barcos y los hechos lo demuestran. Porque hablando con franqueza y con sinceridad que es como siempre debe hablarse, una cosa son los hechos reales y concretos y otra cosa es el folclore que gira alrededor de la cosa y la interpretación que cada uno le puede dar a una situación. La situación real es que no hay calamar y los que deben atender la cuestión tienen que tomar las medidas y las medidas la verdad es que no se toman. Nosotros solicitamos que se deje de pescar o que se baje el esfuerzo. Por ejemplo, las empresas que tienen cinco barcos sacar dos barcos o sacar un barco y finalmente terminar con un barco por empresa como para que cada una de las empresas que se dedican en exclusiva a la pesca del calamar pudieran seguir sobreviviendo y tomando y resolviendo sus compromisos que no son de la zafra del calamar no duran un período zafral sino que son de todo el año porque hay que pagar las vacaciones, hay que pagar los aguinaldos...

A.R. - ¿A cuánta gente afecta la crisis, cuál es el costo social de la crisis?

M.R. - El cálculo es sencillo, cuente la cantidad de barcos y multiplique por treinta. Nosotros habíamos hecho un relevamiento de los permisos de pesca y de los barcos poteros que hay y nos da aproximadamente 100 esto incluye obviamente a los del charteo que la verdad es que quisiéramos no incluirlos pero no queda más remedio, entonces estamos hablando de tres mil personas, tres mil tripulantes, gente que está arriba de los barcos. A eso súmele que estas tres mil personas son todas cabeza de familia. Considerando el problema social y la falta de trabajo que hay hoy si se multiplica a cada uno de los embarcados, que tiene la responsabilidad del mantenimiento o de proveer a una familia y multiplica por tres o por cuatro le va a dar doce mil personas. A esa cifra agréguele el personal administrativo que trabaja en las oficinas, la verdad es que hay un montón de gente que está muy angustiada y con su trabajo muy comprometido. El problema fundamental que una persona se enrola en una empresa, me refiero a un marino, no importa en que cargo, capitán, marinero, maquinista cuando ingresa a una empresa es para hacer una carrera no es para cumplir las funciones de changarín... trabajo tres meses acá dos meses allá. La persona se realiza y trata de tener una carrera en una empresa. Empieza como segundo oficial, primer oficial y llegar a capitán de pesca y especializarse en el tema calamar que dentro del rubro de la pesca tenemos un montón de especialidades. Evidentemente que un capitán que trabaja en un potero si hoy lo trasladan a un langostinero, sin que tenga un entrenamiento previo, va a fracasar y lo mismo lo digo al revés. Con lo cual uno aprende un oficio, se encariña con una empresa, con un barco y resulta que tiene que ir a trabajar a otro lado porque no existe en el mundo nadie que trabaje tres meses al año y pueda sobrevivir doce.

A.R. - ¿Cuál es el aporte de este sector a la balanza comercial?

M.R. - En general, yo calculo que puede rondar en ciento cincuenta millones de dólares anuales.

A.R. - Por lo tanto, si no se adoptan las medidas de administración adecuadas, el país dejará que se pierda ese ingreso.

M.R. - No, el daño es mucho mayor que ese. Las empresas van a ir a la quiebra y la gente se va a quedar sin trabajo por lo tanto el daño va a ser mucho mayor. Independientemente de las exportaciones y del beneficio para el país acá hay un tema de que las empresas puedan seguir subsistiendo y que la gente tenga sus fuentes de trabajo. Así que hay muchos temas que están en situación de peligro.

A.R - ¿Qué sucede con los barcos charteados?

M.R. – Eso es lo que le quería decir. Dentro de lo que la Cámara ha contribuido al sector, dentro de los logros que hemos tenido, es que se cumpla la Ley Federal de Pesca en cuanto a los barcos charteados o de casco desnudo. Que puedan iniciar sus tareas, previo relevamiento del calamar, en cuanto a si el recurso goza de buena salud o no, para que estos barcos pesquen lo excedentario, quiere decir que lo que sobra del calamar se lo pesquen estos muchachos. Ellos hoy están pescando el calamar que nos corresponde a nosotros y eso es una gran injusticia. Y cada tragada de calamar que se lleva un barco japonés nos afecta notoriamente. El Mar Argentino no es tan grande como para que se piense que 15, 20 ó 30 barcos no hacen diferencia. Hacen la cuota de escape para que al año siguiente haya una biomasa aceptable y la flota potera nacional la pueda pescar. Con respecto a las excusas que se dan de que estos barcos son necesarios para el abastecimiento de las plantas o para la mano de obra en tierra, entiendo que hay una flota potera nacional que perfectamente, a precio de mercado y haciendo negocios de compra venta que sean justos para ambas partes, pueden ser muy bien abastecidas.

A.R. - ¿Cuántos barcos componen la flota hoy?

M.R. - Los asociados de CAPA son aproximadamente 25 empresas con 50 barcos, en cuanto a la flota potera nacional son aproximadamente 70 barcos y después quedan estos cascos blancos que gracias a Dios han ido disminuyendo y en este momento debe haber unos 20. Esperemos que el año que viene haya un relevamiento del INIDEP, en el momento que corresponda, que generalmente es en febrero, que haya un informe, que ese informe sea realista. Este año ya está perdido, no se pudo hacer nada. El año que viene tengo fe de que se haga a través de una resolución del CFP.

El problema de Malvinas

El 18 de junio de 2004 a través de una nota dirigida al presidente del CFP y subsecretario de Pesca de la Nación, Gerardo Nieto, la CAPA reiteró su preocupación por la falta de una regulación del recurso calamar con la administración británica de Malvinas. Allí sostienen que “las capturas de calamar en los alrededores de Malvinas al amparo de autoridades británicas son de considerable magnitud. El principal problema radica en la pesca en el sur por parte de los poteros argentinos y los concesionados por Gran Bretaña. Nuestra impresión es que la administración británica no ha mostrado interés en relación con una explotación conjunta racional: su venta de permisos ha dependido exclusivamente de la ecuación oferta-demanda que se le presentó en cada momento. Tampoco observamos por parte argentina que se haya tratado el tema con los británicos. Si Malvinas no es parte de una regulación de este tipo, el problema no tiene solución y habrá perjuicio para ambas partes”. El la nota la CAPA plantea que debe disponerse de información de abundancia del recurso con anticipación suficiente y con ella la Argentina y Gran Bretaña disponer de la cantidad adecuada de barcos poteros.

 

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